Pekín.- La ciudad de Beichuan, en la provincia suroccidental de Sichuan afectada por el terremoto del lunes, fue hoy evacuada ante el peligro de rotura de un dique.
Miles de personas y los equipos de rescate huían lo más rápido posible a lugares situados a mayor altitud. "Todos corren" o se van en motocicletas, contaba la periodista que también huyó de la ciudad con su equipo.

Al principio se desató el pánico y el nerviosismo, pero después de diez minutos la evacuación transcurrió en forma ordenada. "Todos se ayudaban unos a otros, incluso en lugares estrechos". La gente gritaba "corre, corre" o "rápido, rápido", informó mientras huía con su camarógrafo y una asistenta a las montañas. Se calcula que sólo 10.000 de los 30.000 habitantes de la ciudad sobrevivieron al sismo.

Además, el río que pasa por Beichuan apenas tiene agua, aparentemente porque los daños causados por el terremoto de 7,9 grados en la escala de Richter cortaron su caudal. Cerca de Beichuan el sismo provocó corrimientos de tierra con guijarros y rocas que bloquearon un río y formaron un lago. Los expertos ya se dirigieron a esa presa natural para valorar el peligro que pueda suponer.

Poco antes, los equipos de rescate habían advertido que un dique amenaza con romperse en la zona y que era necesaria la evacuación, tras aumentar el nivel del agua. "La presa podría romperse en estos momentos", aseguraron a la agencia Xinhua. No está claro por el momento la dimensión de la zona afectada ni de qué dique se trata.

Mientras tanto, la cifra oficial de muertos por el terremoto ascendió hoy a casi 29.000, y la de heridos a casi 200.000. Más de 100.000 soldados fueron desplegados para buscar entre los escombros y ayudar en las tareas de rescate. El jefe de Estado y partido Hu Jintao visitó la zona afectada para presenciar los daños sobre el terreno.

Debido a las malas condiciones higiénicas y el clima cálido y húmedo, sigue aumentando el peligro de epidemias. Los cadáveres no pueden ser enterrados o incinerados a tiempo. Y a pesar de la gran operación de ayuda, falta asistencia médica.

Por otra parte, la agencia Xinhua informó que el turista alemán hallado con vida no fue rescatado de entre las ruinas de una casa en el pueblo de Taoguan, en el distrito de Wenchuan, uno de los más devastados por el sismo al situarse allí el epicentro, como se informó en un primer momento.

El hombre de 62 años esperaba ileso junto a otros habitantes del pueblo la llegada de los equipos de rescate. "Todo está en orden conmigo", dijo el escalador, que estaba de vacaciones con dos montañistas chinos.

Poco después se informó del hallazgo de otro superviviente, rescatado casi 124 horas después del sismo de entre los escombros en la ciudad de Yingxiu, en la provincia de Sichuan.

Algunos supervivientes, rescatados más de 100 horas después del temblor, relataron hoy cómo se mantuvieron con vida. Peng Zhijun, de 46 años, consumió cigarrillos y su propia orina. El hombre señaló que debió beber su propia orina y comer cigarrillos y pañuelos desechables para sobrevivir. "Tenía que salvarme", dijo.

Estaba atrapado con un brazo roto y lesiones en sus piernas entre los escombros de un edificio en la ciudad de Beichuan. "Desarmé los cigarrillos y me comí el tabaco. Cuando se terminaron los cigarrillos, usé los pañuelos desechables".

Agregó que sólo podía mover un brazo. "De alguna forma logré sacarme el zapato y juntar mi orina". También contó que una y otra vez golpeaba un muro caído para llamar la atención. Cuando habían pasado casi 100 horas, lo halló un equipo de rescate. "Estaban emocionados de hallarme con vida, igual que yo. Lloré mucho".

Además contó que otros tres sobrevivientes fueron hallados junto a él, y que también ellos bebieron su propia orina. El hombre había instado a otros a seguir su ejemplo. "Pero no me hicieron caso". Contó que más de diez personas estaban sepultadas junto a él. "Al principio aún estaban todos con vida".

Mientras tanto, alrededor de cinco millones de personas a quienes el terremoto dejó sin hogar en la provincia de Sichuan siguen en condiciones desesperadas: la infraestructura está destruida, las condiciones sanitarias son precarias y no es suficiente la incapacidad para enterrar a los muertos, que se amontonan, al igual que la basura.

También falta personal médico y sangre para transfusiones para los alrededor de 169.000 heridos. El Ejército chino está planeando erigir dos hospitales adicionales en la región. La fuerza aérea china pretende transportar a 10 equipos médicos adicionales, así como 1.100 toneladas de ayuda a Sichuan.

También llevará 5.000 tiendas de campaña, 200 generadores eléctricos, comida, ropa y mantas, informó la gencia Xinhua. Se esperan hasta 50 salidas de aviones este fin de semana hacia la capital provincial de Sichuan, Chengdu.