Foto: Vanguardia/Especial
El Universal
El cineasta recrea la gran diversidad de expresiones sociales que se concentraron en 2010 en la plancha del Zócalo de la Ciudad de México
México. En su primer documental, Trópico de Cáncer, hizo un retrato del tráfico de animales en el desierto de San Luis Potosí; en su segunda cinta, Los herederos, habló sobre el trabajo infantil en los campos agrícolas en el noroeste del país, y en su tercera película, Mitote, recreó la diversidad de expresiones que se concentraron en 2010 en el Zócalo de la Ciudad de México y que reflejaron las distintas formas de ser de una sociedad como la nuestra.

Ganador de premios como el Ariel, el José Rovirosa, el Coral de La Habana, el Amnistía Internacional en Eslovenia y Portugal y el FIDOCS en Chile, el cineasta Eugenio Polgovsky estrenará Mitote el 7 de noviembre en el Festival Internacional de Cine de Morelia; tres días más tarde, la cinta se presentará en el Festival Internacional de Cine de Roma.

En entrevista, el también fotógrafo habla de este filme, donde se entrelazan el Mundial de futbol de Sudáfrica con la huelga de hambre del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) y los festejos del Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución como parte del sincretismo nacional.

¿Por qué te interesó retratar las diferentes expresiones que se generaron en el Zócalo en 2010?

El Zócalo es el corazón de México. Palpita y se contrae. Es un territorio donde, en tiempo y espacio, confluyen muchas culturas, las que se han transformado con la violencia que hay y que ha golpeado el árbol genealógico de la mexicanidad. En el documental me interesa revelar las máscaras de la identidad nacional. Quiero sintetizar un laberinto que Octavio Paz llamó "de la soledad" y que nos revela las formas de violencia y catástrofe de México. En el momento que decidí filmar, el Zócalo estaba copado por los festejos del Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución, la huelga de hambre del SME y el Mundial de futbol de Sudáfrica 2010. Hice una radiografía del comportamiento nacional. Al observar cómo la gente que iba al Zócalo a ver el futbol no convivía con la huelga del SME me asombré. A pesar de que estaban en el mismo lugar, los medios de comunicación que cubrieron el Mundial no se fijaron en la huelga. Fue como un río tormentoso y perpetuo, donde el Zócalo concentró un momento histórico. Había una posibilidad de medir la temperatura de la gente y de observar cómo el mexicano es capaz de burlarse de su propia tragedia. Mitote revela nuestra enajenación; es este mecanismo de irrealidad que la información puede expandir entre la gente. La huelga y el futbol, lado a lado: el absurdo y la tragedia.

En El laberinto de la soledad, Paz habla de las máscaras que definen la personalidad del mexicano. ¿Usas esta referencia en tu película?

El mexicano tiene muchas máscaras y las cambia permanentemente. No encuentra la máscara con la cual se siente auténtico. Hay muchas máscaras que rompen el contacto con la gente. A veces, son las camionetas de lujo, las casas con alambres de púas, la desigualdad, la pobreza, el hambre, el poco acceso a la educación. La máscara puede ser un fraude de la realidad histórica del individuo con su tiempo. En México no todos somos iguales y la información está controlada. De esto no solamente tienen la culpa los poderosos. Todos tenemos la culpa porque no sabemos colectivizar el trabajo. El Zócalo es una máscara del México que se transforma y que está vivo, donde se ven las heridas y el dolor del país, cuya identidad nacional está marcada por la violencia. Al ser una nación simbólica, la máscara es una herramienta de identidad. Somos una nación de símbolos y deidades que en la actualidad se han visto suplantados por el futbol como un templo, donde las marcas publicitarias son las nuevas deidades.

En tus trabajos siempre se ha revelado una preocupación por lo que nos sucede como sociedad. ¿A qué se debe esto?

Mi preocupación social proviene desde mi existencia. Las circunstancias en las que vivimos son muy dramáticas; la desigualdad y la violencia son parte de una cultura infinita acendrada en nuestra historia. Al ser este mi primer documental en la Ciudad de México, quería entrar al centro neurálgico del país, el cual se encuentra en el Zócalo, y desde ahí ver las heridas abiertas que tenemos como sociedad y las máscaras que usamos para caracterizarnos.

¿Por qué dejas un final abierto en Mitote?

El documental nos lleva a hablar de la mexicanidad, pero si vemos bien la película, podremos observar que el Zócalo es una especie de Coliseo romano, donde confluyen las máscaras de piedra y los rostros de carne. El final es abierto porque, al ser un retrato de esta plaza, debemos entender que es un lugar que se transforma permanentemente.

En Roma

-El documental Mitote, del realizador mexicano Eugenio Polgovsky, competirá por el premio CINEMA XXI del Festival de Cine de Roma.

-La selección, según palabras de Marco Müller, director del certamen, se centra en filmes que reflejan la continua reinvención del cine en el panorama contemporáneo.

-El jurado es presidido por el cineasta Douglas Gordon y la premier mundial de Centro Histórico de Aki Kaurismäki, Pedro Costa, Victor Erice y Manoel de Oliveira abrirá la sección Cinema XXI.