El Universal
México, D.F.- Si en 2005 la publicación del libro "Agustín Jiménez y la vanguardia fotográfica mexicana" buscó hacer justicia a este fotógrafo, ahora su obra llega al Museo de Arte Moderno a través de una muestra retrospectiva..
"Agustín Jiménez. Memorias de la vanguardia" se inaugura el 24 de octubre. En esta ocasión, el museo reúne sus piezas más representativas con el fin de explorar, en más de 80 fotografías originales de época, los diferentes periodos de su carrera.

Jiménez (1901-1974) fue un creador de imágenes que se ocupó por igual de retratar algo tan característico de México como los nopales, así como a los artistas del momento y la gente de la ciudad; también la arquitectura, la milicia y hasta series de objetos como clavos, tornillos, suelas.

Carlos A. Córdova, autor del libro, ha explicado que Jiménez pertenece a una generación de celebridades desconocidas y de quien se sabía muy poco.

Considera que, incluso, se le puede llamar "el más internacionalista de los mexicanos porque estuvo abierto a las vanguardias italianas y de otros lugares, pero sin imitarlas. Lo que hizo fue trasladar a México esas tendencias".

Nacido en la ciudad de México en 1901, Jiménez, hijo de un pintor, fotógrafo y cineasta homónimo, hizo de la fotografía el centro de su obra. Como otros de sus contemporáneos, la llevó a distintos espacios, pero a diferencia de aquellos, Jiménez lo hizo en etapas muy precisas y sin combinar sus actividades.

Maestro de fotografía en la Escuela Nacional de Artes Plásticas en los años 30, Jiménez fue uno de los fotógrafos más consolidados del país. Desarrolló su obra junto con otros tan reconocidos como los mexicanos Manuel Alvarez Bravo (con quien compartió una exposición) y Luis Márquez, y los extranjeros Tina Modotti, Henry Cartier-Bresson y Edward Weston, entre otros.

En una primera etapa exhibió en galerías mexicanas y de Nueva York; a comienzos de los años 30 se decidió por difundir sus imágenes en publicaciones periódicas.

Entonces, su estilo fotográfico acompañó poco más de 500 artículos.

Esa actividad la dejó hacia 1934 para dedicarse de lleno al cine, primero en la fotofija y luego como camarógrafo. En este campo, al que se dedicó hasta su muerte en 1974, hizo la cámara de 200 cintas. Una de ellas fue la de la película "Ensayo de un crimen", de Luis Buñuel.

La muestra permanecerá abierta hasta el 27 de enero de 2008 (Paseo de la Reforma y Gandhi, Bosque de Chapultepec).