El presidente Evo Morales, favorito para ser reelegido en los comicios del 6 de diciembre, se ha proclamado categóricamente en contra del "voto cruzado" que podría frustrar su deseo de lograr los dos tercios de los escaños legislativos.<br>Foto: Archivo/Vanguardia
El presidente Evo Morales, favorito para ser reelegido en los comicios del 6 de diciembre, se ha proclamado categóricamente en contra del "voto cruzado" que podría frustrar su deseo de lograr los dos tercios de los escaños legislativos.
En la recta final, la campaña tomó un giro con la disputa voto a voto para la elección de 166 integrantes de la futura Asamblea Legislativa Plurinacional.

Morales ha llamado a sus partidarios a votar ``en línea`` en la papeleta, que significa votar por el candidato a presidente y diputado del mismo partido, y ha dicho públicamente que el ``voto cruzado es una traición al proceso de cambio``.

El ``voto cruzado`` implica marcar por un candidato a presidente y por un postulante a diputado de otra tienda política. Entre los candidatos a legisladores del oficialismo hay quienes cuentan con escasas posibilidades de triunfo lo que pone en riesgo la aspiración de Morales de lograr los dos tercios.

Algunos opositores han llamado a votar en la casilla de arriba de la papeleta por Morales y en la de abajo por un opositor. El tribunal electoral rechazó las arengas que buscan inducir el voto y hasta el cardenal católico Julio Terrazas defendió la libertad plena del sufragio.

En su campaña de gran despliegue por los medios estatales, Morales ha dicho que quiere ganar por amplia mayoría para controlar dos tercios del legislativo y así llevar adelante sus reformas que se han visto frenadas por el actual Senado dominado por la oposición. La semana pasada apostó su sueldo que así será.

``Tenemos el gobierno pero no el poder``, dijo antes.

Su candidato a vicepresidente, Alvaro García, señaló el domingo en un mitin que votar cruzado es una ``traición a Evo Morales``.

La oposición sospecha que el mandatario busca dos tercios del Legislativo no solo para controlarlo sino también para buscar una eventual reforma constitucional que le permita habilitarse a una nueva reelección en 2016.

En los comicios serán elegidos para un período de cinco años un presidente, un vicepresidente, 36 senadores y 130 diputados de los cuales 77 serán elegidos por voto del elector.

El principal contendor de Morales es el ex gobernador de tendencia derechista Manfred Reyes Villa. En tercer lugar se perfila el centrista Samuel Doria Medina. Una última encuesta otorgó a Morales 52% de las preferencias frente a 18% de Reyes Villa y 9% de Doria Medina.

Expertos han dicho que al menos seis senaturías y una treintena de diputaciones aún no están resueltas y podrían volcar la balanza.

Según los sondeos electorales, Morales ganaría en seis de los nueve departamentos y perdería en los tres del oriente. Si la proyección se cumple, la oposición conservadora mantendrá bajo control enclaves importantes.

Los comicios confrontarán el proyecto nacionalista e indigenista del mandatario frente a un proyecto antiestatista, a favor del libre mercado y que busca frenar la hegemonía política del occidente donde está la mayoría de la población nativa.