La Jornada
En la actual crisis de la economía mundial se afectan aspectos sicológicos como la aversión al riesgo por parte de los inversionistas y factores reales como la desaceleración de la actividad productiva.
México, D.F..- La crisis económica comienza a golpear anímicamente a la población y mucha gente ha optado por unirse a la "psicología del pesimismo" y a no hacer nada por salir adelante, reconoció el subsecretario de Hacienda, Alejandro Werner Wainfeld.

Pero por el contrario, afirmó en tono optimista en una reunión con integrantes de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamín), la crisis provocará una "aceleración de costos" en la economía mexicana, pero "no destrucción de instituciones o de algún sector" en particular, como en 1982 y posteriormente en 1995.

"Los periodos difíciles terminan, se corrigen y llega el crecimiento", sentenció Werner Wainfeld, quien explicó a los industriales que en la actual crisis la economía mundial, no sólo la de México, se ve afectada por aspectos psicológicos como la aversión al riesgo por parte de los inversionistas y factores reales como la desaceleración de la actividad productiva.

Frente a esas circunstancias, dijo, es necesario crear consensos sobre la forma de resolver los problemas y evitar que se genere un escenario de "total pesismismo".

El actual, afirmó, es un periodo en el que la combinación de diversos factores llevan a una contracción de la demanda y donde también los aspectos psicológicos contribuyen a impulsar retrocesos y en un momentado dado, pueden llegar a profundizar la crisis.

Es importante, sostuvo, no promover escenarios donde el pesimismo sea la actitud predominante porque, insistió, estos periodos eventualmente terminan, se corrigen y viene el crecimiento.

Pero reconoció que, efectivamente, la crisis tendrá sus costos, importantes para la economía mexicana, pero sin llegar a afectar las variables fundamentales de la economía, sus instituciones o alguno de sus sectores productivos.

Desde el punto de vista de Werner Wainfeld se requiere aprovechar la actual coyuntura de crisis para impulsar el avance de diversos temas fundamentales para la marcha del país porque llegará el momento en que la economía mundial recupere su crecimiento y entonces, muy probablemente, el país pueda ingresar a un periodo de expansión importante.

Como sociedad, precisó, "tenemos que ponernos de acuerdo en una agenda para el desarrollo, empujarla y empujarla rápido, buscar y encontrar áreas de oportunidad y aprovecharlas para impulsar el crecimiento del país".