SAN JUAN, Puerto Rico.- Muchos detenidos a en la base militar de Guantánamo eran hombres inocentes atrapados por fuerzas estadounidenses que no fueron capaces de distinguirlos de los combatientes, reconoció el jueves un ex funcionario del gobierno del presidente George W. Bush.
``Aún hay gente inocente allá'', señaló a The Associated Press Lawrence B. Wilkerson, un republicano que fue jefe del equipo del entonces secretario de Estado, Colin Powell. ``Algunos han estado allá seis o siete años'', agregó.

Wilkerson, quien realizó esta aseveración primero en un artículo publicado en internet el martes, dijo a la AP que se enteró por reuniones informativas y por comunicación con comandantes militares que Estados Unidos se dio cuenta pronto que muchos detenidos en la prisión militar de Guantánamo íen territorio cubanoí eran inocentes, pero a pesar de todo los retuvo con la esperanza de que pudieran proporcionar información útil para inteligencia.

``No importó si un detenido era inocente. De hecho, debido a que vivía en Afganistán y fue capturado en un área de batalla o cerca de ésta, debía saber algo de importancia'', escribió Wilkerson en el sitio de internet. El ex funcionario señaló que los análisis de inteligencia esperaban recabar ``suficiente información sobre una aldea, una región o un grupo de individuos; que se pudieran unir los puntos e identificar a terroristas y sus estratagemas''.

Wilkerson, un coronel del ejército en retiro, dijo que las investigaciones en el campo de batalla durante las etapas tempranas de las operaciones militares estadounidenses en Afganistán no discriminaron sobre ``quién sería transportado a Cuba para permanecer detenido y ser interrogado''.

El ejército ha insistido en que los detenidos en Guantánamo eran combatientes enemigos y representaban una amenaza para Estados Unidos.

En su artículo para la bitácora electrónica The Washington Note, Wilkerson escribió que el gobierno de Estados Unidos se enteró pronto del proceder inadecuado y ``de la realidad de que muchos de los detenidos eran inocentes de cualquier acto sustancial contra la ley, de que tenían poco valor para fines de inteligencia, y debían ser liberados inmediatamente''.

Wilkerson dijo a la AP en una entrevista telefónica que muchos detenidos ``claramente no tenían conexión con al-Qaida y el Talibán, y estaban en el lugar equivocado en el momento equivocado. Los paquistaníes entregaron a varios por 5.000 dólares por cada uno'', señaló.