En la imagen, Thelma Schoonmaker, ganadora de tres Oscar al mejor montaje y colaboradora durante más de tres décadas de Martin Scorsese. Foto Archivo/Vanguardia
"Muchos dirigen sin tener nada de decir", indicó la estadounidense que obtuvo tres estatuillas por el trabajo de edición de "Raging bull" ("Toro salvaje"), en 1980; "The aviator" ("El aviador"), en 2004, y "The departed" ("Infiltrados), en 2006.
Karlovy Vary, República Checa.- Thelma Schoonmaker, ganadora de tres Oscar al mejor montaje y colaboradora durante más de tres décadas de Martin Scorsese, lanzó hoy en Karlovy Vary una severa crítica a los realizadores que abordan su profesión con poco o nada que decir.

"Muchos dirigen sin tener nada de decir", indicó la estadounidense que obtuvo tres estatuillas por el trabajo de edición de "Raging bull" ("Toro salvaje"), en 1980; "The aviator" ("El aviador"), en 2004, y "The departed" ("Infiltrados), en 2006.

Schoonmaker, durante un "Master Class" en el marco del 45 certamen del Festival Internacional de Cine que se celebra en la localidad checa de Karlovy Vary, utilizó imágenes de "The edge of the world" (1937), "Black narcissus" ("Narcisos negros", 1947), "Raging bull" y "The Life and Death of Colonel Blimp ("Coronel Blimp", 1943) para explicar la técnica de edición.

La estadounidense, nacida en Argelia en 1940, no mostró interés por debutar como directora: "Me fascina mi trabajo de edición", aseguró, por lo que sólo podría intentarlo si se sintiera "muy apasionada con un proyecto".

La cineasta hizo repaso a la trayectoria de su esposo, el realizador británico Michael Powell, y de su fructífera colaboración con el guionista húngaro Emeric Pressburger, por lo que "al final los dos firmaban el guión, la producción y la dirección".

También glosó su larga colaboración con Scorsese, quien últimamente ha ayudado a Schoonmaker a financiar la reconstrucción de viejas películas de Powell, como "The red shoes" ("Las zapatillas rojas", 1948).

Su tema, el de la homosexualidad, no fue entendido en aquellos años y comenzó a mermar las posibilidades al dúo Powell-Pressburger.

Pero fue el thriller psicológico "Peeping tom" ("El fotógrafo del pánico", 1960), sobre el terror de una mujer al ser asesinada, la cinta que marcó el epílogo de su marido como director, ya que le cerró las puertas de la industria cinematográfica británica.

"Era una cinta peligrosa, pero él no quedó amargado por el desenlace", apostilló Schoonmaker.