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Madrid.- Nueve soldados turcos murieron hoy en un ataque de miembros del rebelde Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) en la provincia sudoriental de Hakkari, reportó hoy la agencia estatal Anatolia.
Varios soldados también resultaron heridos en el ataque, ocurrido en la localidad de Yuksekova, cerca de la frontera con Irak, y en el que los insurgentes usaron armas pesadas contra una unidad militar, añadió la agencia.

El ataque se produjo cuatro días después de que el Parlamento turco aprobara una moción que autoriza a las fuerzas armadas lanzar operaciones militares contra bases del PKK en el norte de Irak.

El primer ministro de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, exhortó el sábado a Irak a cerrar las bases de la agrupación rebelde y a extraditar a sus líderes si quiere evitar una incursión en su territorio, reportó el periódico turco Today's Zaman.

Erdogan hizo sus comentarios después de que el secretario estadunidense de Defensa, Robert Gates, declarara el jueves en una conferencia de prensa que Washington está determinado a trabajar con Turquía para reducir la amenaza que representa el PKK.

Gates añadió que Estados Unidos e Irak "harán lo apropiado" en relación con el grupo separatista, sin dar más detalles.

El primer ministro iraquí Nuri al Maliki ha prometido poner fin a la presencia en Irak del PKK, al que ha calificado de "terrorista" varias veces en días recientes. Pero Erdogan advirtió que Turquía no tolerará tácticas dilatorias por parte de Irak.

"Se nos ha acabado la paciencia y así lo hemos hecho saber al primer ministro Maliki. Ningún país puede permitir la presencia de grupos terroristas que constituyen una amenaza a la seguridad de un país vecino. Tolerar tales grupos es una violación al derecho internacional", sostuvo.

Ankara ha señalado que el aval parlamentario no significa que una operación militar transfronteriza sea inminente, pero ha incrementado en días recientes su presión sobre Washington y Bagdad para que adopten medidas contra el PKK y advertido que de lo contrario actuará por su cuenta.

Estados Unidos e Irak temen que cualquier acción unilateral de Turquía desestabilice el Kurdistán iraquí, una región relativamente poco afectada por la violencia, y han pedido al gobierno de Erdogan que dé una oportunidad a la diplomacia.