Carolina Gómez Mena/Excélsior
Es poco común que una mujer pilotee un vuelo comercial, pues en México, de los casi 5 mil pilotos aviadores, sólo alrededor de 150 son mujeres, su participación en este ámbito data de los años 30 del siglo pasado, cuando la capitana Bertha Cerón Nava obtuvo su licencia.
México, D.F. (Excélsior).- "Ser mujer no está peleado con ser piloto aviador". Este es el sentir de quienes desempeñan esa labor, hasta hace pocos años obstaculizada por el machismo, pero que ahora es mucho más aceptada. Sin embargo, la discriminación existe: algunas aerolíneas no las contratan por ser mujeres o son víctimas de comentarios sexistas, tales como "ahora dejan a las pinches viejas volar, si no saben ni manejar coches" o "mejor vete a tu casa a lavar platos".

Es poco común que una mujer pilotee un vuelo comercial, pues en México, de los casi 5 mil pilotos aviadores, sólo alrededor de 150 son mujeres, su participación en este ámbito data de los años 30 del siglo pasado, cuando la capitana Bertha Cerón Nava obtuvo su licencia.

Genoveva Lepold de la Lanza y Jessica Camuñas Elizondo, ambas primeras oficiales de aviones 737 de Aeroméxico, narraron a La Jornada su experiencia en esta profesión, la cual desempeñan desde hace una década.

Ambas aseguran haber hallado su vocación, pese a que esta profesión no tiene el glamour que muchos imaginan, están sujetas a estrés y a enfrentar en ocasiones situaciones de emergencia durante el vuelo. La capitana Camuñas Elizondo agrega que cuando se está piloteando un avión no se puede menos que aceptar que es "uno de los mejores trabajos del mundo", además de que es "bien pagado", pues cuentan con buenas prestaciones y salarios, cercanos a los 40 mil pesos mensuales, y si hay muchos "extras" pueden llegar al doble.

Las dos reconocen que la presencia de mujeres en la cabina genera reacciones encontradas entre los pasajeros, mientras a algunos les despierta la curiosidad, otros les echan porras y otros ponen en duda si llegarán sanos y salvos a su destino, pero los tranquilizan con un irónico "no se preocupe, volamos mejor que lo que dicen que conducimos".