El Universal
Afirma Luis Camilo Osorio que la participación de las fuerzas armadas en el combate contra el crimen organizado debe ser siempre con tareas puntuales y de participación transitoria
En la lucha contra el narcotráfico, el apoyo del Ejército no debe serindefinida, y la postura del gobierno tiene que ser inflexible anteofrecimientos de negociación del crimen organizado, recomendó elembajador de Colombia en México, Luis Camilo Osorio.

Antes de participar en el Segundo Foro de Seguridad Pública organizadopor la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) y el InstitutoRepublicano Internacional (IRI), precisó que la participación de lasfuerzas armadas en el combate contra el crimen organizado debe sersiempre con tareas puntuales y de participación transitoria.

"Nosotros siempre hemos advertido que esto es una experiencia que tieneque ser puntual, que tiene que ser transitoria, que tiene que serrecuperación de territorio y que no es el mecanismo exactamente másidóneo, mientras no haya otro mejor con una capacidad de reprimir lacriminalidad", dijo el diplomático colombiano.

Con base en la experiencia de Colombia en el combate al narcotráfico,Camilo Osorio comentó que en la lucha contra el crimen organizado nohay nada que negociar y, por el contrario, el Estado tiene que enviarmensajes contundentes de actuación en contra del flagelo.

Para el diplomático, esta batalla no será ganada si el gobierno deMéxico hace a un lado la participación de la sociedad, la cual esfundamental.

"La participación de la sociedad civil tiene un factor determinante enel éxito de la lucha contra la criminalidad. Si la sociedad civil noestá involucrada en la lucha contra la criminalidad, de mano de laautoridad, es imposible vencer.

"Eso significa poner a la sociedad civil de la parte de la ley y de la autoridad", puntualizó.

Camilo Osorio sostuvo que la estrategia del gobierno mexicano paraatacar al narcotráfico y la delincuencia organizada es la correcta, ylo que restaría es perfeccionar mecanismos de colaboración, internos yexternos, porque un solo país no puede combatirlos.

En su oportunidad, el subsecretario de Seguridad Pública federal, MonteAlejandro Rubido García, y el gobernador de Morelos, Marco AdameCastillo, coincidieron en que el combate que el gobierno del presidenteFelipe Calderón ha emprendido contra el crimen organizado, sefortalecerá con la activa participación ciudadana.

"Para poder llevar a cabo tareas de prevención social, necesariamentese debe involucrar a la ciudadanía, y a los tres órdenes de gobierno,más allá de la participación evidente de las instituciones exclusivasdel tema de seguridad", expresó Rubido.

Laura Elena Rascón, presidente del Movimiento pro vecino, admitió quela sociedad debe ser participativa y demandante, pero subrayó que seinhibe de denunciar porque existe el temor de que del otro lado de labocina conteste "el lobo".

"Desafortunadamente, muchos de los delitos que se registran o en todoshay gente que tiene que ver con quienes nos deben brindar seguridad yno solo en el caso Morelos sino de la República Mexicana", sostuvo.

Acusó que las autoridades no tienen voluntad política para avanzar enla lucha contra el crimen organizado, porque el compromiso de depurarlos cuerpos policiales resultó un engañó, como sucedió en el estado deMéxico, donde se anunció la evaluación de confianza a mil 185 policías,pero lo hicieron con empresas "patitos" y tuvieron que volver a hacerel gasto.