El Universal
Señala el coordinador del PRD en la cámara de senadores que su partido "siempre ha estado dispuesto a aportar lo que le corresponde para enfrentar la situación del país en beneficio de los que menos tienen"
Carlos Navarrete, coordinador del PRD en el Senado, le tomó la palabra al presidente Felipe Calderón, quien ayer pidió a los partidos dialogar y hallar las mejores opciones para las finanzas del 2010.

"El PRD siempre ha estado dispuesto a aportar lo que le corresponde para enfrentar la situación del país en beneficio de los que menos tienen, esa es nuestra vocación y por eso estamos en el Congreso", afirmó hoy Carlos Navarrete.

El senador guanajuatense dijo que "si el presidente ha llegado a la conclusión de que no puede solo, como lo ha dicho, y que requiere el concurso del Congreso, sin eludir las responsabilidades del Ejecutivo que es el principal conductor del país, el PRD está dispuesto en el Senado de la República a dialogar, a discutir, a hacer propuestas para que la Ley de Ingresos no le apriete más el bolsillo a los de abajo, a los causantes que están ahorita haciendo su esfuerzo por pagar sus impuestos".

El legislador perredista manifestó su esperanza de que los diputados focalicen bien el Presupuesto de Egresos 2010 para dedicar el gasto social focalizado a las familias que tienen una situación desesperada en materia económica.

Por su parte, el presidente del Senado, Gustavo Madero (PAN), dijo que hay corresponsabilidad para enfrentar la crisis.

"Es fundamental entender la gran responsabilidad que tiene el Congreso. Es fundamental entender que ésta no es una responsabilidad del presidente de la República, en esto más responsabilidad tenemos los que debemos de legislar, reformar, analizar las propuestas que envíe el Ejecutivo y aprobar un paquete de ingresos en el Congreso de la República", acotó Madero.

Para el panista es una corresponsabilidad de todo el sistema político y el Congreso tiene la misión fundamental al aprobar el instrumento de política económica que determina el 25 por ciento del PIB, que manda también una señal poderosa para que los inversionistas nacionales e internacionales puedan confiar en que el país tiene rumbo.