Fuentes de GM desde su sede de Detroit (EEUU) y de la central de Opel en Rüsselsheim (sur de Alemania), afirmaron a la agencia de noticias alemana "dpa" que la reunión de Berlín tenía por objetivo convencer al gobierno de Berlín de que la opción del inversor belga RHJI es mejor que la de Magna.
Berlín, Alemania.- Las negociaciones sobe el futuro de la marca automovilística germana Opel se prolongarán todavía durante semanas, señalaron fuentes gubernamentales alemanas al término de una reunión celebrada hoy en Berlín con el gigante estadounidense General Motors (GM), en la que se acordó guardar silencio sobre la marcha de las conversaciones.

Fuentes alemanas afirmaron, al término del encuentro, que ambas partes habían decidido mantener discreción, pero añadieron que el gobierno de Berlín no cuenta con una solución del problema Opel antes de las elecciones generales del 27 de septiembre.

A la reunión había asistido el vicepresidente de GM, John Smith, además del grupo de trabajo de Gobierno y Estados federados con plantas de Opel.

Fuentes de GM desde su sede de Detroit (EEUU) y de la central de Opel en Rüsselsheim (sur de Alemania), afirmaron a la agencia de noticias alemana "dpa" que la reunión de Berlín tenía por objetivo convencer al gobierno de Berlín de que la opción del inversor belga RHJI es mejor que la de Magna.

Sobre la mesa de GM se encuentran dos ofertas de adquisición de su antiguo negocio europeo, la del fabricante de componentes austríaco-canadiense Magna, en cooperación con el grupo automovilístico ruso GAZ y el banco Sberbank, y la del inversor belga RHJI, perteneciente al estadounidense Ripplewood.

"La verdad es que, desde nuestra perspectiva, RHJI ha presentado la mejor oferta, la que menos empleo recorta y la que requiere menos dinero del contribuyente. ¿Por qué no deberíamos quedarnos con esa opción", dijo la citada fuente de GM a "dpa".

La misma fuente subrayó, además, que la intención de GM sigue siendo la venta de Opel, si bien reconoció que la dirección de General Motors ha pedido que se desarrollen alternativas a la venta, como un plan de quedarse con el negocio europeo que requeriría unos 3.000 millones de euros (4.297 millones de dólares).

Esta opción, sin embargo, sólo es calificada, como solución in extremis, añadió la fuente en cuestión.

Antes de comenzar la reunión en Berlín, el ministro alemán de Economía, Karl-Theodor zu Guttenberg, emplazó al consejero delegado de GM, Fritz Henderson, a aclarar si es cierto que la compañía se plantea quedarse con la marca europea, como aseguran medios estadounidenses.

Durante un acto de campaña electoral celebrado en Gera (este de Alemania), Guttenberg aseguró haber tenido conocimiento de esa opción sólo a través de los medios.

El gobierno de Berlín puntualizó ayer mismo que sólo piensa apoyar con avales públicos la compra de Opel por parte del fabricante de componentes austríaco-canadiense Magna y que no se plantea respaldar la oferta presentada por el inversor belga RHJI.

En la reunión de hoy, la parte estadounidense reiteró su extrañeza por la perseverancia alemana en favorecer a Magna, dijeron fuentes de la parte negociadora germana.

Alemania es favorable a Magna porque el modelo de este ofertante contempla mantener todas las plantas, a diferencia de RHJI, que cerraría la de Eisenach por dos años.

Al mismo tiempo, el modelo de RHJI requiere menos avales públicos, unos 3.000 millones de euros (4.297 millones de dólares), frente a los 4.500 millones de euros (6.446 millones de dólares) de Magna.