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Caracas.- Rechaza acusaciones del opositor Andrés Velásquez, quien dijo que generales advirtieron a Chávez que debía aceptar los resultados
El presidente venezolano Hugo Chávez negó haber recibido presiones del alto mando militar para reconocer la derrota en el referendo del pasado domingo y atribuyó versiones en ese sentido a intentos desestabilizadores.

"El día que a mí un general, por más amigo que sea o por más confianza que sea, venga a presionarme, de inmediato lo destituyo sea cual sea la situación", dijo Chávez en declaraciones telefónicas formuladas esta madrugada al programa televisivo La Hojilla.

El dirigente opositor y presidente del partido izquierdista Causa R, Andrés Velásquez, dijo el lunes que Chávez aceptó la derrota presionado por el alto mando militar de Venezuela, quien advirtió que no saldría a reprimir al pueblo.

De acuerdo con Velásquez, un ex diputado y ex constituyente, la reunión de Chávez con los comandantes militares fue "larga y tensa" porque el presidente "estaba reacio" a acatar los resultados electorales del referendo, que daban como ganador al "No".

Los comandantes presentes en el despacho presidencial eran el del Ejército, general Carlos José Mata Figueroa; de la Armada, vicealmirante Va Zahim Ali Quintana; de la Aviación, general Luis José Berroterán, y de la Guardia Nacional, general Fredys Alonzo.

"Estaban con el presidente los distintos comandos de fuerza del país, y esa es la realidad, porque el presidente estaba reacio a aceptar los resultados (electorales)", aseveró Velásquez, ex gobernador del sureño estado Bolívar.

El dirigente opositor dijo que las resistencias de Chávez provocaron que el CNE retrasara la entrega de los resultados del referendo, que según informaciones previas del organismo electoral debían divulgarse tres horas después del cierre de mesas.

Chávez dijo que las reuniones realizadas durante el pasado domingo obedecieron a las rutinarias, y añadió que "uno en muchos momentos se reúne, sobre todo en situaciones como esta, cuando el líder debe estar libre de toda presión para tomar la más sabia decisión".

Indicó que las informaciones son "una demostración más del plan de desestabilización que no va terminar, se que el pueblo está muy maduro, pero que nadie se vaya a dejar llamar por esos supuestos llamados, golpes de pecho a una reconciliación".

"Con el pasado aquí no hay reconciliación. Con el pacto de Punto Fijo aquí no hay reconciliación, seguiremos diciendo y cada día con más fuerza patria, socialismo o la muerte", añadió en sus declaraciones al programa de Venezolana de Televisión.

Aseveró que la finalidad de los comentarios es buscar "debilitar la imagen del gobierno, del presidente, de pescar en río revuelto, tratar de generar dudas entre los altos mandos militares", y dijo que "esta revolución está firme y va a seguir avanzando".

Chávez, un teniente coronel en retiro que está en el gobierno desde 1999, alabó a los integrantes del alto mando militar diciendo que "es el más sólido en verdad que he tenido, por distintas consideraciones, evolución, maduración, compromiso con el proceso".

El mandatario venezolano, cuya propuesta de reforma constitucional fue rechazada por el 50.7 por ciento del electorado, dijo que "el pueblo que dejó de votar o votó en contra de la reforma por una molestia o descontento, pues votó en contra de sí mismo".

Añadió que la reforma constitucional, que entre otras materias posibilitaba una reelección presidencial indefinida, puede ser presentada nuevamente por el pueblo, de "una forma más simplificada".

"El pueblo tiene la capacidad de tomar mi iniciativa y modificarla para que sea más fácil su entendimiento, siempre y cuando mantenga el objetivo principal, que es la transformación del Estado", expresó Chávez.

Indicó que durante los debates previos al referendo del pasado domingo la propuesta de Reforma Constitucional "alcanzó niveles de complejidad que quizás influyeron en el resultado", pero advirtió que la consulta fue sólo un paso del debate.

"La discusión acerca de la transformación del Estado no ha terminado, así que mientras la oposición continúa celebrando una pírrica victoria, éste es un momento para comenzar la reflexión y la autocrítica verdadera", dijo.

Chávez, quien hasta el domingo había ganado todas las elecciones que enfrentó en nueve años, advirtió a quienes dicen que el proceso sufrió una derrota, "déjenme decirle que ahora es que la revolución está fortificada, la Revolución Bolivariana llegó para quedarse".

"Para mí esto no es una derrota y no considero que esto sea una victoria de la oposición", dijo y añadió que la situación actual no debe prestarse para individualismos y protagonismos; "ahora es momento de análisis, reflexión y autocrítica verdadera".