La Federación Internacional de Trabajadores de la Industria Metalúrgica (FITIM) confirmó hoy la versión de su afiliado, el sindicato minero de México, de que los 55 millones de dólares por los que esa entidad fue acusada de malversación se encuentran en un fondo fiduciario.
México, D.F..- La FITIM indicó en un comunicado que según una auditoría de la empresa Horwath Berney Audit, de Suiza, se ha confirmado que los 55 millones de dólares "están en cuentas" del sindicato.

El Comité Ejecutivo de la confederación señaló que por este motivo "los cargos de malversación o indebida apropiación contra Napoleón Gómez Urrutia (secretario general del sindicato minero en México) son infundados y fraudulentos".

La FITIM agrupa a 25 millones de trabajadores mineros y metalúrgicos de más de 200 sindicatos de 100 países.

Un grupo de mineros disidentes y el Grupo México, la mayor compañía del sector, demandaron al sindicato y a su líder, Gómez Urrutia, por el retiro "indebido e ilegal" de ese dinero que debía ser repartido entre los empleados de cuatro compañías del grupo por la privatización de dos yacimientos en el norte mexicano.

El problema se remonta a 1988, cuando Grupo México adquirió del gobierno del país las empresas Mexicana Cananea y Mexicana de Cobre, por lo que acordó entregarle a los trabajadores de estas dos empresas y de Industrial Minera México y de Minerales del Norte el cinco por ciento de las acciones.

En 2006, las autoridades mexicanas desconocieron a Gómez Urrutia como representante del sindicato, le abrieron una causa penal y solicitaron su arresto, por lo que el líder sindical se refugió en Canadá, donde permanece actualmente.

Por su parte, el secretario de Asunto Políticos del Sindicato Minero, Carlos Pavón, dijo hoy que las autoridades laborales ordenaron un "recuento express" en varias secciones para determinar cuántos son miembros del sindicato.

Señaló que esta es una forma de presión para obligar a los trabajadores a afiliarse a un sindicato supuestamente auspiciado por la empresa, el Grupo México.

"Las autoridades laborales están actuando con impunidad, al permitir que bajo amenazas de despido e intimidación en los centros de trabajo, se esté obligando a los mineros a integrarse" a esta nueva unión de empleados, indicó Pavón.

Desde el pasado 30 de julio, el sindicato minero mantiene huelgas en las minas Mexicana de Cananea en Sonora, San Martín en Zacatecas y la Unidad Taxco en Guerrero, las tres del Grupo México, para exigir mayor seguridad y contra presuntas violaciones a los contratos colectivos, especialmente porque no reconoce al sindicato.