Tokio, Japón.- El Gobierno nipón negó hoy la existencia de un acuerdo secreto con EU por el que, a cambio de la devolución de la isla de Okinawa, Japón aceptó que sus aliados introdujeran armas nucleares en el país en caso de emergencia, informó Kyodo.
La desclasificación en 2005 de unos documentos oficiales estadounidenses, que hablan de un acuerdo oculto sobre armamento nuclear firmado por las dos partes en 1972 dentro de las negociaciones para que EU pusiese fin a su ocupación de Okinawa, reforzó las teorías que hablaban de la veracidad del supuesto pacto.

Según Kyodo, el acuerdo ya había sido revelado en varios libros y testimonios, aunque ésta es la primera vez que se evidencia su existencia en documentos oficiales de EU.

Recientemente, el profesor de la Universidad Nihon, Takashi Shinobu, descubrió estos documentos que habían sido desclasificados en 2005.

"El Gobierno japonés ha dicho que no hubo un acuerdo como ese, y los primeros ministros y ministros de Asuntos Exteriores anteriores lo han negado", reiteró el portavoz gubernamental, Nobutaka Machimura, en rueda de prensa.

Machimura añadió que "como no ha habido consultas anteriores (entre EU y Japón), creo que no se han introducido armas nucleares".

El portavoz del Ejecutivo se refería a que las autoridades de EU están obligadas a mantener conversaciones con sus homólogos nipones si quieren realizar cambios importantes en el equipamiento de sus tropas en el país asiático.

Asimismo, Machimura afirmó que el Gobierno no tiene intención de volver a investigar las circunstancias en las que se produjeron aquellas negociaciones entre Japón y EU.

Los documentos desclasificados, fechados el 12 y 13 de noviembre de 1969, fueron redactados por el entonces consejero de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Henry Kissinger, para el presidente del país, Richard Nixon.

Japón es firmante del Tratado de No Proliferación de armas nucleares (TNP), por el que se compromete a no poseer ni fabricar ese armamento.

Además, los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki, que pusieron fin a la Segunda Guerra Mundial, crearon entre la población nipona una postura totalmente contraria a que su país posea armas atómicas.

Cuando en 1999 un viceministro sugirió que Japón debería debatir la posibilidad de dotarse de armas nucleares, la presión de la opinión pública expresó un rechazo tan fuerte que el político se vio obligado a dimitir.