LA PAZ.- Una niña de tres años a la que sus padres dieron por muerta se salvó de ser enterrada después que una vecina notó que se encontraba con vida en su velorio, informó el miércoles la fiscalía.
En el cuerpo de la menor se evidenció maltratos físicos y quemaduras, que se presume fueron ocasionados por el padrastro con ayuda de la madre.

``Los dos padres la dieron por muerta, ninguno le dio socorro y es más, si la niña no daba signos de vida la hubieran enterrado'', dijo el fiscal Jaime Soliz en rueda de prensa el miércoles.

``Los dos padres serán presentados ante la Fiscalía, se los acusa de lesiones gravísimas y tentativas de homicidio, los dos padres participaron en la golpiza'', acotó.

El pasado lunes en un barrio pobre de la región oriental de Santa Cruz, una vecina que asistió al velatorio de la niña notó un ligero movimiento en el pecho y descubrió que la menor estaba viva y la condujo de inmediato a un hospital, donde le confirmaron la sospecha.

El doctor Carlos Camacho, del hospital Japonés de Santa Cruz, dijo a los periodistas que el estado de salud de la niña ``es grave''.

El padrastro admitió que castigaba a la pequeña porque era malcriada y que los hematomas fueron producto de una caída, según reporta el diario el Deber el miércoles.

La madre mencionó que su hija se quemó al caerse al fuego cuando ella estaba cocinando.

``Lloré pensando que había muerto, pero está viva; ahora pido ayuda para curarla'', manifestó, según cita el diario.