El Universal
Para conmemorar el Día Internacional del Niño con Cáncer, la AMANC entregó "medallas de valiente" a unos 100 menores que se dieron cita en el parque Naucalli de Naucalpan, en donde los infantes soltaron globos y escucharon a grupos musicales
Naucalpan, Méx.- Las medallas los identifican como valientes. Y es que aún siendo pequeños se enfrentan a un gran enemigo: el cáncer, al que muchos han vencido y otros están a punto de vencer, lucha en la que son acompañados por familiares y organizaciones sociales, como la Asociación Mexicana de Ayuda a Niños con Cáncer (AMANC).


Para conmemorar el Día Internacional del Niño con Cáncer, la AMANC entregó "medallas de valiente" a unos 100 menores que se dieron cita en el parque Naucalli de Naucalpan, en donde los infantes soltaron globos y escucharon a grupos musicales.

"Es una oportunidad de convivir un día fuera del hospital", dijo María Guadalupe Alejandre Castillo, presidenta y fundadora de AMANC.

Una de las medallistas fue Jazmín Mariana Mata Jiménez, de cinco años de edad, quien junto con su madre se traslada cada 15 días desde su pequeño pueblo en Hidalgo hasta el Instituto Mexicano de Asistencia a la Niñez (IMAN), en el Distrito Federal.

El 27 de diciembre del 2006 le diagnosticaron leucemia a Jazmín y desde entonces su familia lucha por erradicar la enfermedad, lo que ha significado un largo camino, ya que a veces carecen de recursos incluso para pagar el costo del transporte.

"Empezó con dolor de pies y estaba muy blanquita. Tiene leucemia", relató la madre de la menor, luego de que ésta recibió la "medalla de valiente" durante el festejo de la AMANC. La niña alterna la escuela con sus visitas al médico.

Javier Eduardo Gómez Saborío, director médico de la AMANC, indicó que su asociación cada año apoya a unos mil 300 menores en su tratamiento y vigilancia del cáncer.

Indicó que la leucemia es la principal enfermedad que ataca a los niños, con entre 30 y 50% de frecuencia, seguida de osteosarcoma, tumores del sistema nervioso central, retino blastoma y linfomas.

Agregó que la AMANC apoya en el traslado de los menores y con sitios donde puedan quedarse sus familiares, mientras los niños permanecen en el hospital, lo que se traduce en que menos infantes abandonen su tratamiento por falta de recursos económicos.

Saúl López Rojas, de 22 años de edad, relató a los niños cómo enfermó de leucemia a los 14 años de edad y lo que batalló su familia para brindarle el tratamiento que requería, aunque finalmente se curó, gracias al apoyo de asociaciones como la AMANC.