Atzayaelh Torres/Excélsior
En medio de la crisis económica, la venta de coches usados cobra relevancia, ya que frente a la incertidumbre de perder el trabajo las personas prefieren hacer la adquisición de contado.
México, D.F. .- Los economistas aseguran que el mundo vive una crisis de confianza, donde la cautela del consumidor frente a la incertidumbre que percibe mantiene prácticamente paralizadas a muchas industrias.

En ese escenario la compra de autos seminuevos puede ser una buena opción, siempre y cuando se tomen las debidas precauciones.

Papeles falsos, reportes de robo, multas y tenencias sin pagar son los principales problemas que enfrentan muchos consumidores que compran un vehículo de segunda mano. Guadalupe Fernández, comerciante, está en una disyuntiva: después de ahorrar más de un año para comprarse su primer automóvil, no sabe dónde ni cómo hacerlo.

De lo único que sí está segura es de no querer uno nuevo porque pagaría muchos impuestos, tampoco está dispuesta a endeudarse con algún plan de financiamiento a largo plazo.

"La situación está muy difícil, la verdad es que sí me gustaría sacar uno a crédito porque tengo para dar un buen enganche, pero no sé si a la vuelta de éste o el otro año me quede sin trabajo, mejor de contadito y sin problemas me compro uno", comenta.

En medio de la crisis económica, la venta de coches usados cobra relevancia, ya que frente a la incertidumbre de perder el trabajo las personas prefieren hacer la adquisición de contado.

Carlos Jiménez Trujillo, presidente de la Asociación Nacional de Comerciantes de Automóviles Usados (ANCA), reconoce que la gente considera con mayor frecuencia los autos usados.

Ante esta situación, el ejecutivo hace una serie de recomendaciones que le permitirán al comprador asegurarse lo más posible de que el vehículo que está a punto de adquirir, no le dará más problemas en el futuro.

La principal, dice, es realizar la operación en un negocio establecido como una distribuidora de autos seminuevos a la cual respalda una empresa que pueden reportar ante las autoridades ante cualquier irregularidad o abuso, en este caso la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco).

Incluso, las agencias ofrecen promociones y servicios adicionales como seguro o garantía del correcto funcionamiento de la unidad y servicios post venta.

En caso de realizar la adquisición entre particulares se recomienda que el comprador haga una inspección general sobre el estado físico del vehículo que va a comprar y, de ser posible, pedir a un mecánico de confianza que lo revise exhaustivamente.

También es necesario verificar que los números que contiene la factura del motor y placas coincidan con los que tiene el vehículo, así como cotejar la factura vía presencial o fax con la agencia distribuidora que vendió la unidad y obtener la confirmación por escrito.

A través de la página en internet de la Secretaría de Transporte y Vialidad (Setravi), si se trata de autos con placas del Distrito Federal, es posible también confirmar si el vehículo cuenta con sus tenencias pagadas o si tiene adeudos pendientes por multas no pagadas.

"Es necesario que el vendedor proporcione números de teléfono fijos, de casa o trabajo, y aunque parezca exageración comprobar que existen porque se puede falsificar cualquier documento", dice Jiménez. No escatime en asegurarse de que la información es verídica, insiste.

Este tipo de prácticas, advierte el presidente de la ANCA, son muy comunes en los tianguis de autos usados que proliferan en todo el país, sobre todo en las zonas fronterizas y en la capital mexicana.

Si vive fuera de la ciudad de México es necesario preguntar directamente a la Fiscalía Especializada en el Robo de Vehículos que pertenece a la Procuraduría General de la República (PGR), con la finalidad de identificar que la unidad no esté clonada.

Y mediante el Registro Público Vehicular (Repuve) el comprador puede garantizar que el carro no tenga reporte de robo, y en caso de ser así, verificar si ya fue cancelado, para lo cual será necesario tener una constancia por escrito para evitar ser sorprendidos por las autoridades que sigan buscando esa unidad.