Bogotá.- El ministro de Defensa de Colombia, Gabriel Silva, dijo hoy que su país no caerá en "provocaciones" de Venezuela, al referirse a la destrucción de dos puentes peatonales que comunicaban a dos poblaciones fronterizas separadas por un río.

Funcionarios del gobierno de Caracas admitieron que los puentes fueron destruidos con explosivos este jueves, con el objetivo de impedir el paso de paramilitares, narcotraficantes y contrabandistas entre el departamento colombiano de Norte de Santander y el estado venezolano de Táchira.
Bogotá.- El ministro de Defensa de Colombia, Gabriel Silva, dijo hoy que su país no caerá en "provocaciones" de Venezuela, al referirse a la destrucción de dos puentes peatonales que comunicaban a dos poblaciones fronterizas separadas por un río.

Funcionarios del gobierno de Caracas admitieron que los puentes fueron destruidos con explosivos este jueves, con el objetivo de impedir el paso de paramilitares, narcotraficantes y contrabandistas entre el departamento colombiano de Norte de Santander y el estado venezolano de Táchira.

En respuesta, Colombia anunció que pondrá el hecho en conocimiento del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y la Organización de Estados Americanos (OEA).

"Estamos preocupados, es un tema muy serio cuando se utilizan excusas totalmente fantasiosas para agredir a la población civil y, además, afectar una infraestructura que la comunidad construyó", dijo Silva a la cadena radial Caracol.

"La obligación de un ministro de Defensa es evitar a toda costa una guerra, una provocación, y esa es la actitud del presidente (Alvaro) Uribe y todos nosotros. Por eso no caemos en las provocaciones, en la guerra verbal o en los insultos", agregó Silva, tras señalar que las tensiones se pueden solucionar por la vía diplomática.

Silva admitió que puede producirse un incidente grave en la frontera si grupos armados ilegales, como guerrilleros o paramilitares, cometen un ataque con la intención de culpar a militares de uno u otro país.

"Ese desafío existe (...) Eso nos exige una actitud extremadamente prudente, como la que hemos sostenido y mantendremos. Tenemos un límite, naturalmente, pero esa es la actitud", afirmó.

El funcionario señaló que la comunidad internacional debe "sancionar" esa "agresión contra la población civil", al señalar que los puentes eran utilizados por los habitantes de la población colombiana de Ragonvalia y la venezolana de Delicias para pasar por encima del río Táchira, frontera natural de la zona.

"Hay decenas de puentes que llevan décadas. Hay profesores venezolanos que enseñan en escuelas colombianas y viceversa (...) No hay una sola frontera (de Colombia con sus vecinos) que no tenga pasos informales", dijo.

Silva se reunió hoy con mandos militares en el departamento de Arauca, que también comparte frontera con Venezuela, para pasar revista a la situación. Empero, el ministro dijo que el consejo de seguridad sería "cerrado", por lo que seguramente no se conocerán detalles de lo conversado.

Interrogado sobre si las autoridades colombianas tienen conocimiento de movimientos militares de Venezuela cerca de la frontera, Silva se limitó a responder. "Nosotros sabemos mucho más de lo que ellos creen".

Las tensiones comenzaron a mediados de este año, cuando el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, declaró "congeladas" las relaciones a raíz del anuncio de Bogotá de un acuerdo para que militares estadounidenses usen siete bases colombianas para luchar contra el terrorismo y el narcotráfico.

El "impasse" diplomático llegó a un punto muy álgido hace algunos días a raíz de declaraciones de Chávez en el sentido de que los militares y la población de su país deben prepararse para la guerra.

Chávez ha tildado en los últimos días a Uribe de "mafioso", "traidor", "peón del imperio" y "desgraciado", entre otros términos, mientras que el mandatario colombiano ha reiterado que no responderá.