Edgardo Valero
Monterrey.- Con Brasil en la sangre, Bebel Gilberto hizo del Fórum Universal de las Culturas una fiesta de samba, que llenó de ritmo y candor el escenario Latidos del Mundo, del Parque Fundidora.
La noche del sábado 20 se dio perfecta, y el concierto empezó con el grupo de músicos de Bebel, quienes 20 minutos antes de las 21:00 horas pusieron en los pies y oídos de los asistentes la alegría de la samba pura, hecha de timbales, una flauta, tambores, el bajo; así como del tintilante sonido del típico triángulo sambero. Por último, los acordes de una guitarra eléctrica, que dieron el toque "funk" al concierto.

El público bailaba, se movía y el ritmo de la samba cada vez era más rápido. De los músicos salía entonadamente el "a, e, i, o, u" de una canción alegre y llena de cadencia, prendiendo al público en espera de que la suave voz de Bebel pisara el escenario.

Encuentro con Bebel

Dieron las 9:05 y se dio paso a una de las expresiones del la samba: el bossa nova. Los músicos se adueñaron de los nuevos instrumentos para juntos dar un jazz brasileño, en el que el sax, los timbales, percusiones y la guitarra acústica fueron al igual que Bebel, los protagonistas de la noche.

La primeros acordes auguraban el tema de "Tranquilo", pieza del último disco llamado "Momento". Pocos minutos después, la voz de Bebel Gilberto se hizo presente en el escenario ante el público del mundo en el Fórum Universal de las Culturas Monterrey 2007.

Bailando al ritmo de las olas, Bebel convirtió en íntimo momento para escuchar la suavidad y candor de su música, en ese instante el auditorio Latidos de Mundo se había hecho Brasil con todo su folclor.

Bebel ofreció a los asistentes un bossa nuevo, versátil y cálido. La hija de Joao Gilberto y sobrina de Astrud Gilberto, intercaló canciones de diversos discos, siendo en su mayoría de la última producción llamada "Momento".

Temas en portugués e inglés fueron cantados alternadamente. Del disco "Tanto Tempo" salió el tema "August Day Song", una de las canciones más conocidas y que fue recibida con fuertes aplausos. En ese instante Bebel se adueñó del escenario, conviertiéndolo en su íntima habitación, mientras las luces azules simulaban el lento movimiento de las olas del mar.

Acostada en el piso, Bebel mostró toda la sensualidad que carateriza a las mujeres brasileñas. Interpretando "Momento" abrió un diálogo entre ella y el público, el cual se prolongó toda la velada a través de una de las mejores voces de Brasil.