Aracely Chantaka
Monrterrey.- A sus 78 años de edad, Roberto Gómez Bolaños sigue llenando la escena teatral e interpreta con el humor y desenfado que lo caracteriza el rol central de la comedia `11 y 12'
"Chespirito" se presentó la noche del lunes en Monterrey con la puesta en escena en la que comparte créditos con Florinda Meza, Juan Antonio Edwards, Oscar Bongfilio y David Ramos.
La audiencia, que sumó poco más de 600 personas, se rindió al carisma del creador de personajes como "El Chavo del Ocho" y "El Chapulín Colorado".

De antemano, Gómez Bolaños es imán de taquilla y si a eso se le suma un montaje cuyo principal atractivo es verlo en un personaje con un humor más subido del tono a los que realiza en televisión, el éxito está asegurado.

A las 19:15 horas arrancó al puesta en escena que se presentó en el Teatro Monterrey del IMSS. El público recibió calurosamente al actor famoso también por su interpretación de "El Chanfle".

"11 y 12" regresa a cartelera después de una larga ausencia, sin embargo "Chespirito" actuó como en sus mejores tiempos en la reposición de esta comedia que lo mantuvo en el top de cartelera, durante la década de los 90's.

Gómez Bolaños interpreta a "Eloy Madrazo", un humilde chofer de tráiler que por azahares del destino se ve involucrado en un percance vial, que a la postre tendrá una serie de enredos y complicaciones.

Oscar Bongfilio interpreta a "Cristóbal", un hombre de clase acomodada que es arrollado por la unidad que maneja "Eloy" y como consecuencia de ese accidente pierde sus partes íntimas.

Por su parte, Florinda Meza, la eterna compañera sentimental y de actuación de "Chespirito", personifica a "Cristina", la esposa de Cristóbal, quien tendrá que lidiar con la nueva condición de su marido.

David Ramos da vida al doctor "Arenas", un médico obsesionado con los transplantes, aunque su especialidad es la ginecología. Juan Antonio Edwards es "Fernando", íntimo amigo de la familia.

Los enredos y el sentido del humor de Gómez Bolaños dan como resultado una trama que resulta divertida.
Gómez Bolaños y Meza son quienes desatan la mayor parte de carcajadas. "Cristina" está obsesionada con la belleza, la fealdad se le hace desagradable y desde luego "Eloy" le parece muy poca cosa.

Sin embargo, lo que no sabe es que ese "hombrecito", como le llama ella, será quien le cumpla uno de sus más grandes anhelos.

La obra se divide en dos actos, de los cuales el segundo es el más divertido, porque "Madrazo" es bastante penoso para llamar a las partes del cuerpo por su nombre y entonces les asigna números.
Esa idea desata los malos entendidos entre los personajes y la hilaridad de la audiencia.