Israel Rodríguez/La Jornada
Sobre el relevo del gobernador del Banco de México, opinó que Guillermo Ortiz Martínez reúne todos los requisitos que marca la ley para ser ratificado en el cargo, si así lo decide el Ejecutivo federal. "Guillermo Ortiz cumple con los criterios que la ley obliga, y califica perfectamente bien".
México, D.F. (La Jornada).- Miguel Mancera Aguayo, ex director general del Banco de México, consideró que no es preocupante la reducción del grado de inversión de la deuda soberana del país, debido a que México conserva su grado de inversión. "No es el fin del mundo", pero es una señal de que debemos arreglar las cosas.

Entrevistado durante la Conferencia Internacional Historia de la Banca Central, organizada por el Banco de México, el ex funcionario destacó que México conserva el grado de inversión y aseveró que "malo sería que lo perdiéramos", pues eso significaría dificultades para obtener financiamiento adicional en términos adecuados.

Sobre el relevo del gobernador del Banco de México, opinó que Guillermo Ortiz Martínez reúne todos los requisitos que marca la ley para ser ratificado en el cargo, si así lo decide el Ejecutivo federal. "Guillermo Ortiz cumple con los criterios que la ley obliga, y califica perfectamente bien".

Por separado, Georgina Kessel, secretaria de Energía, afirmó que la reducción en la calificación no es noticia, dado que "todos conocemos la caída que ha experimentado el país en materia de producción de petróleo" a consecuencia de la declinación del yacimiento Cantarell. De ahí que el gobierno analiza el impacto que pudiera tener esta baja en la colocación de deuda de Petróleos Mexicanos (Pemex).

En conferencia de prensa, la funcionaria adelantó que se estima que para 2010 habrá una producción de 2.5 millones de barriles diarios, la cual se mantendrá hasta 2012, y hay confianza en que se logren ligeros incrementos en la producción.

Por su parte, los expertos del grupo financiero Invex explicaron que la volatilidad en las tasas de interés en México durante el cierre de la semana pasada fue resultado de la expectativa de la baja en la calificación de México. Las tasas de mayor plazo (20 y 30 años) registraron avances marginales para cerrar en 8.20 y 8.63 por ciento.