Foto: AP
"Puedo decir de forma inequívoca que no fui informado del programa Fast and Furious", sostuvo Obama en una mesa redonda en la Casa Blanca
Washington. - El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, aseveró hoy haber desconocido el controvertido programa "Fast and Furious" (Rápido y Furioso) y reiteró su disposición a realizar la "más vigorosa investigación" de los sucesos, a la par que insistió en su compromiso con la lucha contra cárteles en México.

"Puedo decir de forma inequívoca que no fui informado del programa Fast and Furious", sostuvo Obama en una mesa redonda en la Casa Blanca con un reducido grupo de periodistas hispanos de agencias, incluida dpa.

No es la primera vez que el mandatario niega su conocimiento del controvertido operativo, pero sí desde que se conociera que algunos de sus más cercanos asesores tuvieron algún tipo de información al respecto.

Según explicó, su asesor legal va a estudiar la petición del Congreso -que realiza una investigación en torno al programa- de que varios funcionarios de la Casa Blanca remitan los correos electrónicos y otros documentos en los que presuntamente se demostraría que tuvieron algún grado de conocimiento del operativo.

"Fast and Furious" comenzó a finales de 2009 en Arizona, cuando la ATF permitió que traficantes ingresaran de forma ilegal armas de alto calibre a México con el objetivo de tratar de localizarlas en escenas de crímenes y, así, rastrear a los cárteles tras éstos, aunque finalmente se perdió el rastro del armamento.

El hecho de que se hallaran algunas de estas armas en el lugar donde fue asesinado un agente fronterizo estadounidense el pasado diciembre, desató el escándalo y provocó una investigación en el Congreso, además de cambios en la cúpula de la ATF.

A comienzos de mes, trascendió que al menos tres altos funcionarios de la Casa Blanca, incluido el asesor de Obama para América Latina, Dan Restrepo, sabían más de "Fast and Furious" de lo que hasta ahora se pensaba, de acuerdo con varios e-mails a los que tuvo acceso el Congreso en el marco de sus investigaciones.

Sin embargo, la Casa Blanca subrayó que dichos correos lo que demuestran es que "nadie en la Casa Blanca conocía las tácticas investigadoras usadas en la operación, y desde luego nada sobre la decisión de dejar que las armas fluyeran" hasta México, según declaró en su momento un funcionario de la Casa Blanca bajo condición de anonimato.

"Entiendo que los funcionarios que recibieron información aquí sobre el programa, recibieron información en términos generales de que se estaba investigando para ver si podíamos hacer frente a quienes realizaban trasiego de armas yendo a México, que es una política que apoyamos, prevenir a estos intermediarios de llegar a México", insistió hoy Obama.

"Éste no es un tema en el que la Casa Blanca tuviera conocimiento de lo que ahora se sabe fue un verdadero problema, de que un comprador pudo llevar esas armas a México", subrayó.

Obama aseguró a la par que su gobierno se toma "muy en serio" la responsabilidad compartida que asumió desde el principio de su mandato en la lucha contra el narcotráfico en el país vecino.

"Reconocemos que el flujo de drogas y dinero hacia el sur está contribuyendo al problema, así como la demanda de drogas en Estados Unidos".

"Lo tomamos muy en serio. Hemos fortalecido nuestro esfuerzos para asegurarnos de que estos flujos acaben y vamos a someter cualquier cosa que pasó con 'Fast and Furious' y que no respaldó nuestra política a la más rigurosa investigación y vamos a buscar cooperar con el Congreso para resolverlo", prometió.

Más elusivo se mostró sin embargo ante la pregunta de si estaría dispuesto a apoyar la renovación de la prohibición de armas de asalto, tal como le ha pedido el presidente mexicano, Felipe Calderón.

"En este país lo que he dicho es que aunque creo en la segunda enmienda, consistente con la Suprema Corte, que la gente tiene derecho a tener armas, es importante que hagamos cosas como cerrar vacíos legales en la venta de armas, adoptar una mayor seriedad en revisar los antecedentes, prevenir que compradores intermedios exporten armas adonde sea, no solo hacia México pero también aquí en Estados Unidos", replicó.

"Sé que el tema de la demanda de drogas y el control de armas es sensible en México y lo que queremos hacer es cooperar con el gobierno de México para hacer frente a este problema en ambos lados de la frontera", señaló.

"Pero al final el gobierno de México está tomando el liderazgo en su propio país para hacer frente con la violencia allí", puntualizó.

"Queremos asegurarnos de que los envíos ilegales de armas paran. Vamos a hacer todo lo que podamos ahí y vamos a continuar explorando una amplia gama de pasos para apoyar lo que el gobierno de México hace", añadió.