El Universal
Asegura el Presidente de México, al inaugurar la 72 Convención Bancaria en Acapulco, que su administración enfrenta los problemas y no los evade como ocurrió durante mucho tiempo en el país.
El presidente Felipe Calderón aseguró que en su gobierno no hay fijación o una obsesión per se con el tema de las drogas o del narcotráfico, sino que por el contrario, aseguró que su administración enfrenta los problemas y no los evade como ocurrió durante mucho tiempo en el país.

Incluso, sostuvo, que abandonar esta tarea, la de hacerle frente a la delincuencia, "sólo puede conllevar como ocurrió de hecho durante mucho tiempo a un crecimiento de la delincuencia y a un deterioro acelerado de la vida social".

Al inaugurar la 72 Convención Bancaria en este destino turístico, Calderón aseguró que el gobierno nunca ha eludido o pretendido minimizar los problemas que tenemos.

"sí, son serios... Sabemos que el problema es grave, no lo quisimos eludir, porque no se trata de meter la basura debajo de la alfombra".

El mandatario demandó poner en perspectiva las cosas que ocurren en México, pues criticó que se le compare al país con otros cuya vida institucional presentan con deterioros:

"Me parece no sólo una exageración, sino causa un daño fundamental a la inversión, al turismo y a la percepción del país, por ejemplo, con el tema del estado fallido".

El mandatario aseguró que hay países como Colombia o Brasil, o incluso ciudades de Estados Unidos como Nueva Orleáns, que tienen una tasa de muertes violentas más alta que la de México, pues aquí mueren 11 por cada 100 mil, mientras que en Nueva Orleáns son 95 por cada 100 mil habitantes.

Calderón destacó la captura de Vicente Zambada, alias El Vicentillo, y aseguró que con acciones como ésta, el gobierno ha logrado quebrar una buena parte de la estructura criminal, financiera y logística del crimen organizado.

"En mi gobierno no hay concesiones para la corrupción y menos vinculadas a la criminalidad", aseguró.