El Universal
Monclova, Coah.- En la tragedia de este estado, una de las versiones es que el chofer que conducía el tráiler cargado de nitrato de amonio y que se impactó el domingo contra una camioneta, advirtió a los presentes que corrieran, pues el material que transportaba era peligroso.
La otra, es que los curiosos, los tres periodistas y los socorristas murieron porque el conductor guardó silencio ante el riesgo.

Lo más acertado es que en el kilómetro 37 de la carretera 30 que va de Monclova a Cuatrociénegas, no hubo señal alguna que alertara a los presentes para abandonar el lugar.

Aquella noche, por la estación de radio local 560 La Acerera, el conductor del programa pedía ayuda de cualquier vehículo para trasladar a las víctimas de lo que se pensó era un fuerte choque automovilístico. "Se oían desesperados por la situación que se vivía, pedían auxilio para los heridos", recordó un radioescucha.

Poco después, los estallidos mataron no sólo a los accidentados, sino a varios de los que estaban sobre la carretera. Sólo quedó un gran hueco en el asfalto y el cuerpo del delito, el tráiler, desapareció.

Horas más tarde, unos retazos fueron encontrados a más de un kilómetro de distancia.

Carga de muerte

Pero la carga de muerte, que terminó con la vida de 29 personas, tenía un recorrido riesgoso de más de mil kilómetros en el México donde no se considera necesario llevar un carro guía cuando se transportan materiales peligrosos.

Había salido de la planta de la empresa Orica de Cuatrociénegas, en Coahuila, y su destino final era la región minera de Colima.

La duda sobre si el tráiler llevaba los símbolos de la carga peligrosa persiste. La Policía Federal Preventiva, División Caminos, informó que había encontrado un trozo de lámina con lo que parece un rombo que simboliza los riesgos de materiales peligrosos. Un agente preventivo aseguró que testigos confirmaron que no vieron ninguna señal.

La empresa Orica comunicó que el vehículo de transporte con la carga de 25 toneladas de nitrato de amonio, era un Internacional 2007. "Eso dicen, pero nosotros no podemos asegurar que ese sea el tráiler o que el símbolo pertenezca al mismo, porque físicamente ya no existe", dijo un mando policiaco.

Lo cierto es que los explosivos viajan por carreteras y vías del país sin que nadie reglamente mejores condiciones de seguridad. El nitrato de amonio se encuentra entre los materiales peligrosos "más usualmente transportados" dentro de la Norma Oficial Mexicana 002 de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), pero en ningún apartado se recomienda llevar un vehículo guía.

"No es necesario, con los banderines y el rombo es suficiente", asegura un chofer que trabajó para la empresa Orica.

Tal parece que en el manejo y transportación de ese material peligroso todos se lavan las manos.

"Es asunto es de la Secretaría de la Defensa Nacional", dicen unos, mientras los otros guardan silencio. Antecedente

En un reportaje realizado hace dos meses por El Universal, en el poblado de Dinamita, Durango, se denunció la falta de medidas de seguridad en la transportación de explosivos de la empresa Austin Bacis, antes Dupont. Uno de los directivos de esa compañía aseguró que no había una ley que los obligara a ser escoltados por autoridades federales.

Ferromex, empresa ferrocarrilera, describe que transporta los materiales peligrosos en "trenes químicos" custodiados por motores exploradores que garantizan seguridad.

Orica o Explosivos Mexicanos es una empresa que fabrica agentes explosivos en Coahuila para la CFE, industria minera, cementera y de la construcción mexicanas.

Jesús Rodríguez, cuya casa está al lado de la planta Orica de Monclova, dice: "No queremos que cierre la planta porque es necesaria para el país, pero si que le pongan más atención".

Gilberto Suárez dice que no sabían que el nitrato de amonio explotaba. "Siempre nos dijeron que no tronaba, pero ya vimos que sí".

Ambos se quejaron de que al salir los tráileres de la planta a veces se quedan en medio de las vías porque son de doble remolque, o incluso le quieren ganar el paso al tren que lleva y trae materiales de Altos Hornos de México, la acerera que está a unos metros de sus hogares. Los garroteros del tren se han bajado a pelear con los conductores de tráiler, añaden. Versiones

Hay versiones que indican que el tráiler explotó porque el nitrato alcanzó niveles altos de calor. "Si eso pasó allá, imagínese cómo sería aquí donde está todo el material", dice Rodríguez Juárez.

La explosión del domingo pasado no es la única. En abril de 2006, en la compañía Takata de Monclova -utiliza explosivos para activar las bolsas de aire para automóviles- ocurrió otra tragedia, aunque no hubo víctimas. Desde entonces, la empresa se comprometió a transportar el explosivo en cantidades de 2 y 3 toneladas solamente.

Dice el regidor de Ecología de Ciudad Frontera, el priísta Julio Enrique Contreras, que Takata además dejó de almacenar grandes cantidades de explosivos.

Denunció que la compañía Orica, con el apoyo del Presidente municipal de Frontera, Rogelio Ramos Sánchez, adquirió un permiso de uso de suelo para instalar un almacén de nitrato de amonio. "El sitio está a 800 metros de ductos de Pemex y cerca de vías de trenes que cargan materiales peligrosos".

Dice un trailero que las compañías son exigentes y que en los recorridos hacia las minas, lo retenes militares son los que se encargan de supervisar las especificaciones de la carga.

"Tenemos que llevar las indicaciones necesarias, el peso máximo, los señalamientos de que se transporta material peligroso.

Protección Civil y PFP no llevan registro de los vehículos que transportan materiales peligrosos. "Todas las autoridades debemos de saber la codificación para saber qué hacer en caso de un accidente", dice un federal de caminos.