En la imagen, el delantero mexicano del Deportivo de La Coruña, Andrés Guardado (abajo), cae al suelo por la entrada del centrocampista argentino del Atlético de Madrid, Maxi Rodríguez (arriba-derecha). Foro EFE/Vanguardia
La Coruña, España.- El mexicano Andrés Guardado, centrocampista del Deportivo, se puso a disposición del preparador deportivista, Miguel Angel Lotina, para jugar el encuentro del próximo domingo ante el Racing de Santander a pesar de la gripe que le ha afectado esta semana.
"Faltan dos días para el partido y todavía podemos recuperarnos bastante bien. A mí me gustaría viajar, no me gustaría perderme el partido, pero al final es decisión de los doctores y del entrenador si consideran conveniente que vaya", comentó el blanquiazul.

Guardado se reincorporó hoy a los entrenamientos después de haber estado aislado por sospechas de Gripe A, aunque las pruebas médicas a las que fue sometido confirmaron que simplemente sufrió una gripe estacional.

"Me llamó el doctor Lariño, me comunicó que no era gripe A y que podía venir a entrenar. Ayer también podía haber venido, pero al no saber si tenía la Gripe A, no era adecuado", señaló el jugador del Deportivo en su comparecencia ante los medios de comunicación.

Guardado explicó los síntomas que tuvo; "No fue una gripe que me provocara mucho moco y cosa de pulmón, sino mucha calentura y dolor corporal. Ahora tengo la resaca de eso y a ver si puedo recuperarme lo mejor posible".

El centrocampista del conjunto coruñés confirmó que estuvo tranquilo en todo momento y agradeció las "muchas llamadas" que recibió de México, entre ellas, la de su madre, que es doctora.

"Hablaba con mi madre, que es doctora y trabaja en un hospital de México y me dijo que estuviera tranquilo porque tuvo muchos enfermos de Gripe A y los que llegaban mal era los que tenían vómitos y dolor estomacal muy grave y que lo más seguro es que no fuera Gripe A, sino una simple gripe, como así fue", reconoció.