El Universal
México, D.F.- El gobierno del presidente Felipe Calderón intentó establecer contacto con el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), pero fue rechazado, según un informe de la Secretaría de Gobernación.
"En cumplimiento con la Ley para el diálogo, la conciliación y la paz digna en Chiapas, la Coordinación para el Diálogo y la Negociación en Chiapas ha buscado contacto directo con los dirigentes del EZLN. Durante los recorridos de trabajo por la zona de conflicto se coincidió con bases de apoyo zapatista y mandos del grupo armado. La posición expresada por éstos fue de oposición a la instalación de una mesa de negociación con el Gobierno Federal", señala.

No obstante, añade el informe, el Gobierno Federal continúa la atención a las causas que dieron origen al conflicto en 1994, concentrando sus acciones en el contacto y atención directa a las comunidades indígenas asentadas en la zona de influencia zapatista "que demandan y requieren apoyo de los tres niveles de gobierno".

Ante la ausencia de diálogo por parte de la dirigencia zapatista, señala la administración federal, "se busca una solución sustentada en la satisfacción de los reclamos indígenas, a fin de construir una nueva relación con el Estado mexicano, en donde se promueva la participación de las comunidades indígenas asentadas en la zona de conflicto en su propio bienestar".

La dependencia a cargo de Francisco Ramírez Acuña sostiene que para lograr esta nueva relación fue preciso integrar una cultura de pluralidad y tolerancia, sin importar las convicciones ideológicas, religiosas o partidistas de las voces indígenas.

El gobierno federal asegura que continuará la búsqueda del acercamiento con dirigentes zapatistas para lograr "un acuerdo de concordia y pacificación, poniendo punto final a la declaración de guerra hecha por el EZLN y cumplir con lo establecido en la Ley para el diálogo, la conciliación y la paz digna en Chiapas". Además, procurará mantener los recorridos de trabajo y el contacto directo con las comunidades indígenas de la zona de conflicto, "a fin de superar rezagos y marginaciones, al atender sus legitimas peticiones y dignificar sus condiciones de vida".

Gobernación sostiene que promueve la coordinación de acciones en los tres ámbitos de gobierno, con el objetivo de que los recursos y los programas federales, estatales y municipales, apoyen prioritariamente el desarrollo de las comunidades indígenas asentadas en la zona de influencia zapatista para abatir la marginación y la pobreza.

Y promete realizar "todas las acciones necesarias tendientes a lograr la conciliación y la convivencia pacífica, en apoyo de los esfuerzos de autoridades locales y de las organizaciones políticas y sociales que actúan en el estado de Chiapas".

El objetivo, añade el informe de labores, es "garantizar la seguridad nacional y salvaguardar la paz, la integridad, la independencia y la soberanía del país".