La Jornada
"De esta forma, las intervenciones en el mercado cambiario significan un cambio en la composición del balance del banco central, no el despilfarro ni el saqueo de las reservas internacionales las cuales, como se mencionó, aumentarán al final del año", informó Hacienda
México, D.F..- Las intervenciones del Banco de México (BdeM) en el mercado cambiario, al que se le podrían inyectar hasta 19 mil millones de dólares este año, representan un cambio en la composición del balance del banco central, "no el despilfarro ni el saqueo de las reservas internacionales", las que podrían incluso aumentar en 3 mil millones de dólares desde los niveles actuales hasta el final de 2009 gracias a un importante ingreso de moneda extranjera, afirmó la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

La dependencia, que encabeza la Comisión de Cambios, y es la encargada de dictar las acciones en el mercado de divisas, hizo referencia a los ingresos en moneda extranjera que recibirá este año el sector público, particularmente por la cobertura petrolera, unos 9 mil 200 millones de dólares, "así como un cambio en el financiamiento del sector público proveniente de los bancos multilaterales de desarrollo por 13 mil 800 millones".

En una nota informativa presentada como parte del informe semanal del vocero de la dependencia bajo el título El futuro previsible de las cuentas externas, las reservas y el tipo de cambio, la SHCP precisó que este año se espera que el superávit de la cuenta de capitales, generado particularmente por la captación externa del sector público, superará el déficit corriente. Esto, a su vez, hará posible que el Banco de México ponga a disposición del sector privado aproximadamente 19 mil millones de dólares en todo el año, lo que "apoyará una ordenada operación del mercado cambiario" sin arriesgar el nivel de reservas internacionales.

De hecho, afirma Hacienda, al final del año se espera no una pérdida sino una acumulación neta de reservas internacionales por más de 3 mil millones de dólares, con todo y la venta de divisas y a pesar de que se espera una contracción en la actividad de comercio exterior y una baja de la inversión extranjera directa que ya en 2008 registró una caída de 31.6 por ciento.

"De esta forma, las intervenciones en el mercado cambiario significan un cambio en la composición del balance del banco central, no el despilfarro ni el saqueo de las reservas internacionales las cuales, como se mencionó, aumentarán al final del año. En suma, para 2009 se estima que el déficit de la cuenta corriente esté más que compensado por la entrada neta de capitales. Esos capitales de más bastarán para mejorar el funcionamiento del mercado de divisas y acumular, no perder, reservas internacionales".

Añade que las "fortalezas de nuestra balanza de pagos y de nuestras finanzas públicas, brindan confianza y permiten asegurar que las eventualidades que pudiesen presentarse a lo largo de este episodio de crisis global, serán manejables y se atenderán oportunamente".

Por lo tanto, subrayó la dependencia, no existen fundamentos para anticipar problemas de financiamiento del déficit en cuenta corriente durante el año, puesto que "es sanamente financiable por el superávit esperadoen la cuenta de capital (la contraparte de la cuenta corriente)".