Notimex
Buenos Aires, Argentina.- Califica el técnico del América como vergonzosa la labor del árbitro colombiano Oscar Ruiz, en la vuelta de la final de la Copa Sudamericana
"Nos hicieron morir, nos mataron", fueron las palabras del técnico americanista, el argentino Daniel Alberto Brailovsky, al término del encuentro de vuelta de la final por la Copa Sudamericana de futbol, la cual perdieron con Arsenal.

"Es una vergüenza", manifestó molesto el timonel americanista al ser cuestionado sobre la labor del árbitro colombiano Oscar Ruiz, que, a decir de Brailovsky, tuvo una pésima labor al no marcar un penalti sobre el paraguayo Salvador Cabañas.

Apoyado en muletas debido a la lesión que sufrió en el tobillo derecho durante la semana, el timonel "pampero" abandonó la cancha del estadio Juan Domingo Perón muy molesto por la labor del silbante, quien marcó todo a favor del Arsenal.

Incluso, ya sobre el final, Ruiz expulsó al defensa Duilio Davino con roja directa, así como al argentino Lucas Castromán, quien le reclamó una falta en contra del América, por lo que se ganó la tarjeta roja con apenas dos minutos de haber entrado a la cancha.

Además, el central permitió que los jugadores del conjunto local consumieran el tiempo al fingir faltas o al dejar correr el conato de bronca que se registró casi al final del cotejo y que, además, nada hizo cuando un aficionado cruzó la cancha de portería a portería.

El árbitro colombiano solamente compensó dos minutos, cuando el tiempo que se perdió fue mayor y, ante la presión del público que amenazaba con invadir la cancha, prefirió dar por concluidas las acciones y decretar el título para Arsenal.

Al final del encuentro, la impotencia de los jugadores americanistas se reflejó en el arquero Guillermo Ochoa, quien no pudo contener el llanto tras luchar contra Arsenal y el arbitraje, en una serie que tenían ganada, y fue consolado por el suplente Armando Navarrete.