Múnich, Alemania.- La soprano española Montserrat Caballé reveló en una entrevista con dpa que no se siente de ninguna manera la sucesora de la legendaria diva Maria Callas, pues ésta fue "demasiado grande como para que alguien se le pueda parecer".
Además, subrayó que no deben establecerse ese tipo de comparaciones. "Cada uno tiene su propia personalidad, cada uno tiene su propia voz", expuso.

En su opinión, las mejores cantantes de las nuevas generaciones son la soprano rusa Anna Netrebko y la lituana Violeta Urmana. "Son las grandes voces de hoy", dijo la catalana, que se mostró totalmente dispuesta a seguir ayudando a los cantantes más jóvenes. En ese sentido, el lunes presidió en Zaragoza la final del Concurso Internacional de Canto que lleva su nombre.

Caballé, que el domingo recibirá en Múnich el prestigioso Premio Echo Klassik 2007, reveló a dpa que no piensa de ninguna manera en jubilarse por el momento. "Ahora no, a ver lo que pasa en dos años", indicó.

"Para mí es un gran honor y estoy muy agradecida por ser homenajeada por aquello que he hecho la mayor parte de mi vida", señaló en referencia al Premio Echo Klassik, que ya recibió en otra ocasión.

Por otra parte, lamentó la "gran pérdida" de su compañero y amigo Lucianno Pavarotti, fallecido el 6 de septiembre. "Era un gran amigo mío" y confió hasta el final en que podría superar la enfermedad, aseguró.

Caballé, que cumplirá 75 años en abril, celebrará esa fecha con un gran concierto en la Opera de París y en beneficio de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), organismo del que es Embajadora de Buena Voluntad. En concreto, los fondos han de ir destinados a niños con necesidades, explicó.

"Alguna vez hay que darle las gracias públicamente a la UNESCO por su trabajo", dijo. "La gente siempre quiere grandes sensaciones, no se habla de las buenas obras sin efectos espectaculares", lamentó.

La voz lírica considerada una de las mejores del mundo señaló que, a nivel privado, no tiene grandes planes. Pese a que le gustaría viajar a Hawaii con su marido, Bernabé Martí, reconoció que eso ahora no es tan importante. "Vemos Hawaii en vídeo", apuntó.

Por el momento, Caballé está satisfecha de poder llevar una vida tranquila. "Cada día es un regalo y es una alegría poder estar cada día ahí", enfatizó.