Armando G. Tejeda/La Jornada
Consciente de la merma en el prestigio de los organismos internacionales, en general, y de la OCDE, en particular, Gurría reconoció que "no teníamos idea de que esta crisis iría con tanta rapidez y en caída libre", con lo que estamos ante una "situación inédita en extensión, profundidad y duración".
Madrid, España.- El secretario general de la OCDE, el economista mexicano José Angel Gurría, reconoció hoy que los organismos internacionales "no teníamos ni idea" de que la crisis financiera y económica internacional "iría con tanta rapidez y en caída libre", sobre todo en los efectos que está teniendo en materia de empleo.

Asimismo, Gurría reconoció que los bancos "no están prestando", con lo que están aplicando una "lógica perversa" que pone en riesgo al conjunto del sistema.

Gurría viajó a Madrid para ofrecer su particular visión de la crisis y para defender los puntos de vista de la OCDE, un organismo fuertemente criticado en los últimos meses por su falta de credibilidad ante las previsiones erróneas y las recomendaciones sin resultados puestos en evidencia con la crisis. En una conferencia titulada La crisis económica global e implicaciones para América Latina. Perspectivas de la OCDE, en el Instituto de Empresa de Madrid, el titular de la OCDE desde el 2006 ofreció un panorama crudo de la situación derivada por la crisis y ni siquiera se atrevió a aventurar una hipotética fecha de mejora de los índices de la economía mundial.

Consciente de la merma en el prestigio de los organismos internacionales, en general, y de la OCDE, en particular, Gurría reconoció que "no teníamos idea de que esta crisis iría con tanta rapidez y en caída libre", con lo que estamos ante una "situación inédita en extensión, profundidad y duración". Además señaló que "la sabiduría convencional nos dice que la recesión durará todo el año 2009 y que en el 2010 habrá crecimiento en negro, aunque muy débil, pero la experiencia histórica tampoco nos dice por donde ir, porque se trata de una crisis inédita de la que ni siquiera podemos hablar de previsiones después de 2009 y menos del 2011".

Al margen de los llamados de Gurría para que los países mantengas las políticas neoliberales de estabilidad presupuestaria y de ortodoxia de las finanzas públicas, el secretario de la OCDE también reconoció la responsabilidad de las entidades financieras en la crisis y, por tanto, en su papel decisivo para la recuperación de la economía internacional. "Hay una sola y clara conclusión: los bancos no están prestando. Y como no están prestando, la economía no camina. Como la economía no camina, no se crean empleos, pero además se desemplean muchos. Esa es una lógica bastante perversa, pero así está pasando", señaló.

Gurría reconoció que la crisis está afectando de manera especial a países como México, que son más vulnerables por tres motivos: su carácter de país eminentemente exportador de manufactura, su dependencia del petróleo y la fuerte influencia de las remesas en su estabilidad financiera. ""Otra cosa que está afectando a América Latina, y a México en particular, es la bajada del flujo de las inversiones. En el mundo entero bajan las inversiones y, por tanto, las remesas. En América Latina, decenas de miles millones de dólares representan las remesas y, entonces, por un montón de canales de la economía real y de la economía financiera se afecta a estas economías de América Latina que, sin deberla ni temerla, ven ahora amenazado su bienestar y las recompensas a su buena práctica en materia de política económica", añadió.

Gurría también lanzó una recomendación enérgica a los gobiernos: evitar fomentar las medidas proteccionistas de sus respectivas marcas comerciales, ya que esto provocaría, según él, efectos devastadores en el conjunto de la actividad comercial en el mundo.

Asimismo alertó de un peligro inminente ante la evolución de la crisis, con especial énfasis en países como México: que se genere en la sociedad una "reacción de incredulidad, frustración y furia" que podrían "poner a prueba la gobernabilidad de los países".