La lava del volcán en La Palma podría crear una lluvia ácida al caer al mar

Internacional
/ 20 septiembre 2021

Los ríos de lava que recorren la vertiente en la isla de La Palma van en dirección a la costa lo que se preve que sepulten comunicaciones terrestres, eléctricas y telefónicas y provocará una lluvia ácida cuando lleguen al mar.

Los ríos de lava que recorren la vertiente oeste de la isla de La Palma en dirección a la costa sepultarán comunicaciones terrestres, eléctricas y telefónicas y crearán una lluvia ácida cuando, en las próximas horas, lleguen al mar.

Así lo explicó a Efe el catedrático de Geología de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria José Mangas, quien ha detallado que las coladas de esta erupción de tipo estromboliano, caracterizada por pequeñas explosiones de materiales en estado pastoso, que suceden en pocos minutos u horas, acompañadas por derrames de coladas de lava, arrastran varios metros cúbicos de lava por segundo.

El efecto de este fenómeno es la creación de diversas lenguas de lava de varios metros de ancho que van sepultando a su paso carreteras, viaductos, tendidos eléctricos y telefónicos y fundiendo las tuberías de pvc de las conducciones de agua potable, ya que la lava avanza a unos 1,100 grados de temperatura.

Es como una apisonadora, para volver a habilitar las carreteras se necesitarán explosiones, no se podrá con excavadoras”, refirió.

El geólogo de la ULPGC, que en esta crisis volcánica colabora para facilitar a la población la comprensión del fenómeno al que está asistiendo, también aludióa la destrucción de viviendas, plantaciones, hoteles, casas rurales e instalaciones agrícolas que causará este volcán, un espectáculo de la naturaleza que también ocasionará “pérdidas importantes” para la isla de La Palma.

Estamos empezando, puede durar varios días o semanas. La última erupción, del Teneguía en 1971 en la misma isla, en la que murieron dos personas, se prolongó durante 24 días”, recordó.

Cuando los ríos de lava que recorren desde este domingo nuevamente la isla de La Palma lleguen al mar, lo que se prevé que ocurra en las próximas horas en forma de una enorme cascada que caerá por un acantilado de unos cien metros de altitud, entre otras posibilidades, se producirá un choque térmico muy notable, a tenor de los 1,100 grados que puede tener el material volcánico que entre en contacto con un agua que está a 23 grados.

Ello generará unas enormes nubes de vapor ácido, ya que el agua de mar contiene 35 gramos de sales por kilo. Y la sal está formada por cloro (NaCl, cloruro sódico).

Habrá explosiones. Es como si mezcláramos aceite hirviendo con agua. Se puede generar una lluvia ácida que cause a la población irritaciones de garganta y de nariz”, ha expuesto.

Mangas destacó que, en cualquier caso, “será un espectáculo maravilloso” el que queda por presenciar de esta erupción histórica que ha confiado en que produzca los menos daños materiales posibles.

Respecto a la repercusión de este fenómeno geológico en la atmósfera, Mangas informó de que la columna eruptiva va a expulsar a una distancia superior a los cinco kilómetros cenizas de menos de dos milímetros.

El geólogo subrayó que los aviones transitan por la tropostera, es decir, a una altitud de entre 10 y 15 kilómetros, por lo que ha descartado que esta erupción afecte a la aviación comercial, aunque sí a la de pequeñas aeronaves, a las que ya se ha prohibido circular.

Lo que sí aseguró el catedrático de la ULPGC es que, si la erupción se prolonga en el tiempo, el sur de la isla de La Palma puede verse afectado por una capa importante de cenizas y por gases tóxicos que dañarán los cultivos, ya que ésa es la dirección que está tomando el material que desprende.

Lava del volcán de La Palma avanza a 700 metros por hora

La cráter de lava provocada por la erupción del volcán de la isla española de La Palma tiene una altura media de seis metros, ha emitido hasta el momento entre 6,000 y 9,000 toneladas diarias de dióxido de azufre y avanza a 700 metros por hora, arrasando a su paso casas, cultivos e infraestructuras.

Hasta el momento la erupción del volcán del municipio palmero de El Paso no ha provocado víctimas personales pero está dejando una situación “desoladora” en la zona, según ha explicado el presidente del Cabildo, Mariano Hernández Zapata, pues la lava “se come literalmente viviendas, infraestructuras y cultivos que va encontrando en su camino hacia la costa del valle de Aridane”.

Cuando falta poco para que se cumplan 24 horas de la erupción, que tuvo lugar a las 15.12 horas de ayer domingo, el nuevo volcán de La Palma, isla que forma parte del archipiélago atlántico de Canarias, ha emitido ya a la atmósfera entre 6,000 y 9,000 toneladas diarias de dióxido de azufre (SO2), según la primera estimación del Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan).

Mientras tanto, más de 5,000 personas permanecen evacuadas fuera de sus hogares para garantizar su seguridad ante este desastre natural que ha llevado a la Unidad Militar de Emergencias (UME) del Ejército español a desplegar en La Palma 67 miembros y 30 vehículos.

Este contingente militar se incrementará a lo largo de la mañana hasta alcanzar los 180 efectivos y 57 vehículos, mientras que para primera hora de la tarde está prevista la llegada de tres hidroaviones más, según ha informado la ministra española de Defensa, Margarita Robles, en una entrevista en Antena 3 Televisión.

La ministra declaró también que se está analizando la posibilidad de enviar algún tipo de material y personal especializados en gases por si fuera necesario y la Armada está preparada por si hubiera que “hacer algún tipo de acercamiento por mar”.

De “verdadera catástrofe” calificóeste desastre natural el presidente de Cruz Roja en Canarias, Antonio Rico, quien ha advertido de la posibilidad de que se genere “un deterioro de la convivencia” en la isla La Palma, por los numerosos vecinos que va a ver interrumpida su actividad normal por un tiempo imposible de predecir y que van “a dejar atrás” buena parte de su historia y de su vida.

La Cruz Roja ha desplazado a La Palma a veinte efectivos que se han sumado a otros 15 que ya trabajaban en la isla para dar apoyo a las personas alojadas en el albergue habilitado en unas antiguas instalaciones militares ubicadas en Santa Cruz de La Palma, así como a los turistas y efectivos de seguridad y emergencias desplegados en la zona.

Esta organización forma parte del Plan de Protección Civil en el que intervienen el conjunto de las administraciones implicadas en este fenómeno geológico, incluido el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, que permanece desde este domingo en la isla.

Sánchez, acompañado por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, visita esta mañana a los ciudadanos que han sido evacuados de sus viviendas y que están alojados en el acuartelamiento El Fuerte, en Breña Baja, y por la tarde tiene previsto recorrer la zona afectada por las coladas junto con el presidente de Canarias, Ángel Víctor Torres.

Erupciones anteriores en La Palma duraron de uno a tres meses

Las siete erupciones que hasta este domingo había vivido la isla de La Palma en tiempos históricos, desde la Conquista del archipiélago español del siglo XV, se concentraron todas en el entorno de la Cumbre Vieja y su duración osciló de uno a tres meses.

La erupción más larga de cuantas se han documentado hasta la fecha en la Isla Bonita es la del Tehuya, ocurrida en 1586, que se prolongó 84 días: del 19 de mayo al 10 de agosto.

La más corta, en cambio, fue la que hasta ayer era la última en la isla y penúltima en Canarias: la del Teneguía, en 1971, que duró 24 días, del 26 de octubre al 18 de noviembre.