Susana González y Eduardo Sánchez/La Jornada
El dirigente de la Canaco afirmó que comienza a reportarse una recuperación entre los sectores turístico, comercial y de servicios en la capital del país, pero discrepó de las declaraciones del presidente Felipe Calderón de que la recesión económica ya concluyó en México.
Ciudad Hidalgo, Michoacán.- Pese a asegurar que la situación económica del país ha comenzado a mejorar para la mayoría de las empresas, el presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco), Arturo Mendicuti, advirtió que no todos los empresarios del país podrán pagar completo y a tiempo el aguinaldo a sus trabajadores.

"Cada empresa lo va a tener que revisar, porque la verdad hay algunas en circunstancias muy malas y, si ya tenían dificultades para pagar impuestos, algunas se verán obligadas incluso a cerrar porque tendrán problemas para este tipo de pagos", dijo el dirigente empresarial, entrevistado antes de inaugurar la 17 convención anual de la Canaco junto con el gobernador Leonel Godoy.

Mendicuti se congratuló de que desde el año pasado los trabajadores mostraron "un alto nivel de solidaridad" con sus patrones para el pago del aguinaldo, ya que "pactaron diferentes maneras" para cumplirlo, como hacerlo en plazos y de manera dividida e incluso por adelantado, como dijo que ya lo hacen algunos empresarios para que no les represente un alto impacto económico en el plazo legal del 20 de diciembre.

El dirigente de la Canaco afirmó que comienza a reportarse una recuperación entre los sectores turístico, comercial y de servicios en la capital del país, pero discrepó de las declaraciones del presidente Felipe Calderón de que la recesión económica ya concluyó en México.

Esas explicaciones, dijo, están bien para los economistas y los especialistas, "pero no ocurre lo mismo en la vida cotidiana y normal, donde todavía se padece fuertemente el problema".

Recordó que en lo que va del año han cerrado 8 mil 500 empresas en la ciudad de México, lo que implica la pérdida hasta de 25 mil puestos de trabajo perdidos que "ya no se volverán a recuperar".

Ponderó que las ventas de los sectores que representa la Canaco reportaron en octubre una caída de 14 por ciento -en contraste con el desplome de 35 por ciento registrado en mayo y junio por la contingencia sanitaria decretada a raíz de la epidemia de la influenza- y pronosticó que cerrarán 2009 con un decremento de 11 por ciento en comparación con el nivel registrado el año pasado.

"Esto evidentemente es un promedio, pero hay negocios, como la venta de automóviles nuevos, que están muy por debajo de esto, con caídas hasta de 40 por ciento en vehículos compactos, o los artículos de línea blanca y electrónica, lo que llamamos venta programada", precisó.

Mencionó también que, dado que la mayoría de las empresas del país, sobre todo las micro, pequeñas y medianas, han resultado afectadas por la crisis económica, entonces no tendrán que pagar el aumento de 28 a 30 por ciento del impuesto sobre la renta (ISR) que entra en vigor en 2010, ya que este gravamen se aplica únicamente sobre las ganancias, y si una compañía no las tuvo entonces paga el impuesto empresarial a tasa única (IETU).

-¿No resulta contradictoria entonces la protesta empresarial que hubo contra el aumento de este impuesto si no van a resultar afectados? -se le cuestionó.

-No, pero estamos hablando de las empresas que están muy afectadas. Afortunadamente no todo el país está en esas malas circunstancias. Seguramente las grandes empresas tendrán pocos problemas porque tienen maravillosos fiscalistas, extraordinarios despachos de abogados, muchas veces trasnacionales y gigantescos, que les dan buena asesoría. El problema es realmente para las micro, pequeñas y medianas empresas, que son los que pagamos los impuestos tal como lo marca la ley -expresó.