La Jornada
En entrevista, la cirujana Irina Wilkins Pérez, representante de CIMEQ en México, comentó que "el estrés oxidante es un proceso biológico natural mientras no se salga de control; el problema es cuando no se tiene balance entre lo que oxida el organismo y lo que protege de ese proceso.
México, D.F..- Científicos cubanos adelantan un estudio bioquímico que permite descubrir el daño celular y sus efectos negativos en la salud del ser humano. Con este avance, un equipo multidisciplinario de especialistas ha logrado importantes resultados en la modulación de los diferentes procesos degenerativos y de envejecimiento con la finalidad de conseguir una vida más larga y de mejor calidad para el paciente.

Este trabajo, que se realiza en el Centro de Investigaciones Médico Quirúrgicas (CIMEQ) de La Habana, Cuba, en colaboración con el laboratorio de Estrés Oxidativo México-Cuba, parte del concepto de estrés oxidante, el cual es causado por el desequilibrio entre la producción de oxígeno reactivo y la capacidad de un sistema biológico para detoxificar rápidamente los reactivos intermedios o reparar el daño resultante.

Este "descontrol" en la acción oxidante vuelve más vulnerable el organismo a diversas enfermedades y acelera el envejecimiento. Es decir, cuando la acción oxidante es mayor a los mecanismos antioxidantes del cuerpo, y este proceso se mantiene y no es controlado adecuadamente, el organismo está más propenso a padecer enfermedades como el cáncer, el Alzheimer, la arteriosclerosis o la artritis y el envejecimiento se presenta de manera prematura.

En entrevista, la cirujana Irina Wilkins Pérez, representante de CIMEQ en México, comentó que "el estrés oxidante es un proceso biológico natural mientras no se salga de control; el problema es cuando no se tiene balance entre lo que oxida el organismo y lo que protege de ese proceso. Así que cuando el organismo carece de enzimas antioxidantes dañará las células y el cuerpo va a trabajar a marchas forzadas. Esa persona puede estar sana, pero va a presentar síntomas como cansancio o trastornos de la memoria, y eso, con el tiempo, puede llevar a una enfermedad del cuerpo y, por tanto, a un envejecimiento acelerado".

Explicó que el Programa de Antienvejecimiento o de Longevidad Satisfactoria desarrollado en Cuba permite, por medio de una muestra de sangre, identificar los niveles de estrés oxidante celular y la capacidad antioxidante presentes en el organismo. A partir de ahí se hace un tratamiento integral que diversos especialistas, como médicos internistas, endocrinos o neurosicólogos, diseñan de forma personalizada para corregir el problema.

"En una primera etapa se realiza una valoración cuantitativa y cualitativa de todas las capacidades funcionales del paciente y luego se diseña del tratamiento con la finalidad de trabajar la corrección que le va a permitir al individuo controlar el envejecimiento. Es decir, que sea compatible la edad cronológica con la fisiológica, porque hay personas que pueden tener 40 años por la fecha de nacimiento, pero biológicamente tienen 50 porque sus ciclos han trabajado a marchas forazadas".

Por lo que agrega: "este desarrollo científico de diagnóstico de estrés oxidante desarrollado en Cuba permitirá garantizarno solamente la longevidad satisfactoria en los seres humanos, al crear desde edades tempranas de la vida la capacidad de reserva del organismo para ser cada vez menos vulnerable a la enfermedad, sino que el programa va a permitir fisiológicamente crear esas capacidades para que un individuo pueda corregir aquellos trastornos que lo han llevado a aparentar más edad".

Con la muestra de sangre se pueden medir los ocho biomarcadores representativos de los diferentes agentes antioxidantes y oxidantes del organismo. De acuerdo con el CIMEQ, este sistema ha sido evaluado en miles de pacientes después de 14 años de investigación y, con esa experiencia, se ha podido demostrar que gran número de enfermedades están involucradas con en el estrés oxidante.

Factores

La experta insistió en que el estrés oxidante no tiene que ver sólo con la alimentación que lleva la persona a lo largo de los años, sino con otros factores, como el estado emocional, el sedentarismo o exceso de ejercicio físico, la ansiedad, la depresión, el hábito de fumar, la contaminación ambiental, el consumo excesivo de medicamentos o, entre otros, la exposición desmesurada a las radiaciones solares.

Entre los tratamientos que mejores resultados están dando para el estrés oxidante figuran la dieta hipocalórica y ejercicios adecuados; suplementos vitamínicos y antioxidantes y la ozonoterapia.

Wilkins Pérez señaló que a este tratamiento se pude someter cualquier persona, sana o supuestamente sana, mayor de 30 años. Para ampliar la información: www.estresoxidativo.com