Buenos Aires, Argentina.- El ex futbolista Leopoldo Jacinto Luque afirmó hoy que no cree que "sea cierto" que el partido Argentina-Perú (6-0) haya estado amañado para que los argentinos alcanzaran la final del Mundial de 1978 disputado en su país.
Luque, que marcó dos goles en ese encuentro, aseguró a EFE que los futbolistas albicelestes no vieron "nada raro" durante el encuentro disputado en Rosario y que "un jugador se daría cuenta si un rival fuera para atrás", al referirse a Perú.

El colombiano Fernando Rodríguez Mondragón asegura en un libro que saldrá a la venta en los próximos días en su país que el desarticulado cártel de Cali aportó dinero para que los peruanos se dejaran ganar.

Rodríguez, que ya publicó el libro 'El Hijo del Ajedrecista', con presuntas anécdotas e historias de los jefes del narcotráfico colombiano de las que dice haber sido testigo, es hijo de Gilberto Rodríguez Orejuela y sobrino de Miguel Rodríguez Orejuela, capos del cártel de Cali presos en Estados Unidos.

"La selección argentina era mucho más poderosa que la de Perú y si uno ve el partido detenidamente, porque hay vídeos, se puede dar cuenta de que no hubo nada extraño. Los futbolistas no son actores y si fingen se les nota siempre", afirmó Luque.

"Nosotros teníamos que ganar por cuatro goles de diferencia para clasificarnos y metimos seis jugando el mejor partido del torneo. Salimos a la cancha mentalizados en que teníamos que pasar por arriba a nuestro rival", señaló.

"Aún hoy, cuando a varios de nosotros nos invitan para dar charlas en distintos lugares del país, nos preguntan por ese partido. Yo me río, pero me duele. Y siempre sale a la palestra alguno que tiene algo para decir y a lo mejor ni siquiera vio el encuentro", añadió.

Luque comentó que "las sospechas que hubo sobre ese partido fueron muy dolorosas y han querido manchar una conquista clara de un equipo que no tenía relación alguna con la dictadura militar que había en Argentina".

En ese sentido, Luque reconoció que se reprocha "no haber tenido la preocupación de preguntar, consultar lo que estaba sucediendo en el país" en cuanto a la represión política desatada por los militares desde el golpe de 1976.

"Éramos estrellas, teníamos la cabeza puesta en el Mundial. Todo nos iba bien y no mirábamos hacia los costados, no éramos conscientes de lo que ocurría. Y siempre pienso que hubiera sido una fortuna para nosotros haber ganado un Mundial en democracia, como pasó ocho años después en México", indicó.

La clasificación de Argentina a la final, que ganó ante Holanda por 3-1, dejó en el camino a la de Brasil.

"De primera mano supimos cómo fue lo del partido Argentina-Perú. Mi tío Miguel habló con un grande del fútbol mundial y le confesó lo del dinero que hubo para arreglar ese partido y sacar a Brasil de la final", sostuvo el martes Rodríguez Mondragón en una entrevista concedida a la colombiana radio Caracol.