LA JORNADA
El Senado de la República aprobó anoche la reforma electoral en una sesión en la que las tres principales fuerzas políticas del país respondieron a los concesionarios de la radio y la televisión que, a pesar de sus amenazas "públicas y privadas", de sus mentiras y ataques, la relación entre partidos y medios electrónicos se modificará de manera toral para que nunca más sean el dinero y los espots los que decidan sobre campañas y candidatos.
México, D.F. .- En adelante, serán las urnas y los votos los que decidan quién va a gobernar en el país; que sean "los votos, sólo los votos y no el dinero, lo que cuente y se cuente" coincidieron.

Desde la tribuna senatorial, los coordinadores de los partidos Acción Nacional (PAN), Revolucionario Institucional (PRI) y de la Revolución Democrática (PRD), Santiago Creel Miranda, Manlio Fabio Beltrones y Carlos Navarrete, respectivamente, reivindicaron la representatividad y la facultad del Congreso de la Unión para reformar leyes, en clara respuesta a los integrantes de la Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión (CIRT), quienes todavía ayer usaron las pantallas y micrófonos de sus estaciones concesionadas para tratar de impedir que se aprobara esa reforma constitucional.

"Más Constitución y menos tv"

Es el primer paso para reordenar a "los grupos de interés" en el país, sostuvo el panista Creel Miranda, para quien se requiere "más Constitución y menos televisión", mientras que Beltrones Rivera, del PRI, recordó "`a quienes quieren hacer valer simplemente su fuerza o poder acumulado, (pero) que no se equivoquen, porque podrán doblar a más de un político, pero nunca quebrar al Estado".

Por su parte, el coordinador perredista en Xicoténcatl, Carlos Navarrete, mandó también un mensaje a los poderosos empresarios de la televisión y la radiodifusión: "Los poderes fácticos nunca se imaginaron que al agredir como lo han hecho a la Cámara de Senadores iban a encontrar la solidez, el cierre de filas y la altura (de miras)" entre los legisladores.

La de ayer fue una sesión histórica, en la que la mayoría de los senadores se puso de pie para ovacionar a Creel, a Beltrones y a Navarrete e inclusive aplaudirles por varios minutos luego de sus respectivas intervenciones en tribuna, en las que reconocieron las culpas de los políticos por el enorme poder que se permitió concentrar a los medios electrónicos de comunicación, pero también la decisión de acabar con "la dictadura de los espots y el rating".

Leer la Constitución, recomienda Pablo Gómez a empresarios

La discusión del dictamen de reforma electoral devino respuesta amplia a los concesionarios de la radio y la televisión. Al planteamiento que "en vivo y en directo" formuló la Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión sobre llevar a un referendo las modificaciones legales, el senador del PRD Pablo Gómez Alvarez los remitió a leer la Constitución y la ley, porque "por desgracia esa figura no existe en la Carta Magna".

Les advirtió también que si quieren ir a la lucha política abierta, "salgan a la calle y convoquen al pueblo contra las decisiones del Congreso. ¡Tienen el derecho, quizá lo que no tengan sea el valor y la razón!"

Igualmente, el panista Ricardo García Cervantes, uno de los negociadores de Acción Nacional, dijo a los poderosos concesionarios de los medios electrónicos que han mentido una y mil veces, y entregó a la mesa directiva del Senado el documento dirigido a la CIRT en el que echa abajo las cifras manipuladas de esa cámara en torno a la reforma.

Cerca de las diez de la noche, luego de un debate de cuatro horas, la reforma se aprobó en lo general con 110 votos en favor y 11 en contra, estos últimos del priísta Jorge Mendoza y de los legisladores de Convergencia y del Verde Ecologista, quienes a pesar de los exhortos del príísta Jesús Murillo Karam decidieron oponerse a las modificaciones constitucionales porque no están de acuerdo en la distribución de los tiempos del Estado en radio y televisión que les corresponderían con base en su representatividad.

Hacía mucho tiempo que no se veía a los coordinadores de los grupos parlamentarios subir a tribuna a fijar posición, pero ayer lo hicieron no sólo para defender la reforma, sino para legitimar al Congreso frente a lo que Carlos Navarrete definió como "una campaña brutal" desde los medios electrónicos para tratar de "doblar al Senado" con amenazas públicas y privadas de los poderes fácticos.

Sin ambages, el presidente del Senado y coordinador del grupo parlamentario del PAN, Santiago Creel, centró la discusión: "Hay que decirlo con toda claridad, es el dinero, con todas sus letras, la fuente de la inconformidad de los concesionarios de la radio y la televisión".

Los intentos por disfrazar esta inconformidad y por llamarla de otro modo son inútiles, así la engañen con la misma libertad de expresión, recalcó. Hizo notar que la reforma que en ese momento se debatía "versa sobre los límites que debe tener el dinero sobre las campañas políticas", porque "es el dinero lo que ha pervertido la relación entre medios electrónicos, partidos y candidatos, donde se mezclan intereses económicos, comerciales, políticos e informativos".

El que fue secretario de Gobernación en el sexenio foxista formuló un mea culpa durante su intervención, al reconocer esa relación "en la que nadie o casi nadie puede arrojar la primera piedra, y hay que decirlo con claridad, yo por delante, esa relación en la que políticos y medios somos corresponsables".

Creel evidenció el doble discurso de los directivos de la CIRT y los concesionarios de las grandes cadenas televisivas y de radio: "Mientras defendían aquí la libertad de expresión, al mismo tiempo censuraban la exposición de un compañero nuestro, el senador Ricardo García Cervantes". Ello en relación con que en el encuentro que se llevó a cabo un día antes, la transmisión salió del aire en el momento en que hablaba el panista.

Dejó luego en claro que con esta reforma apenas empiezan los cambios profundos que México requiere, "y hay que decirlo, no festejamos porque nos falta mucho camino, muchos grupos de interés que reordenar en este país; insisto: la ruta es todavía larga, compleja y con enormes desafíos".

Recalcó que la reforma va a fondo "porque destierra dudas sobre el origen y el destino del dinero, eliminando el secreto bancario, fiduciario y fiscal, y además hay que decirlo con toda claridad, se evita que la delincuencia organizada, particularmente el narcotráfico, decidan las elecciones". A partir de la reforma, "el que vota manda, no el que paga".

El priísta Manlio Fabio Beltrones también recalcó en su intervención que con esto "se agrega calidad a la democracia, al permitir que sean los votos, sólo los votos, no el dinero, lo que cuente y se cuente". También dio respuesta al desafío del poder mediático: "En las últimas horas hemos escuchado muchas mentiras, que en lugar de infornar muestran que están desinformados. ¡Que quede muy claro, nada hay en la reforma electoral que atente contra la libertad de expresión! Los ciudadanos y quienes laboran en los medios podrán, como debe ser, hacer uso de su voz hoy, mañana y siempre, para expresar lo que quieran, aun si lo que dicen puede faltar a la verdad".

Beltrones Rivera pidió a los concesionarios que tanto se quejan por el uso de los tiempos oficiales para la propaganda electoral, que hagan memoria, ya que se trata de 30 minutos tiempo del Estado y 15 minutos de tiempo fiscal, los últimos sustituyeron el 12.5 por ciento que el decretazo hecho en lo oscurito por Fox, les regresó y nunca fue discutido, pero mermó los intereses del Estado.

"¿Qué defienden, el país del espot y los ratings o el derecho de los ciudadanos a obtener información que sirva para orientar sus decisiones?", preguntó, e hizo notar que en otros países donde se han adoptado legislaciones similares ha habido fuertes reacciones "de algunos concesionarios y políticos que suponen que sus carreras se verían comprometidas, pero en todos los casos, Brasil o Chile, Francia o Alemania, si bien se vivió esta catarsis, el paso del tiempo hizo que los ciudadanos percibieran los beneficios de un modelo más competitivo, basado en ideas y propuestas, no en dinero, la diatriba y la campaña negra".

El priísta sacó a relucir que se trata de una "reforma de avanzada", que corrige lo que ya se demostró que no funciona. "La decisión es de fondo, no hay complicidad. En 2006 México estuvo a punto de sufrir una crisis política verdaderamente insuperable".

Al concluir su discurso, Beltrones recibió un aplauso estruendoso de la gran mayoría de los senadores, excepto de los verdes y de Convergencia y de su compañero de bancada, Jorge Mendoza, ex directivo de Tv Azteca, que muy serio, sin ocultar la rabia, seguía el debate.

Vender el alma al diablo

Carlos Navarrete, el coordinador de los senadores del PRD, también se llevó ovaciones cuando sostuvo que la columna vertebral de la reforma, su esencia, es impedir que a partir de 2009 el poder del dinero legal o del que llega en efectivo y por debajo de los escritorios a las estaciones de televisión y de radio, sea el que decida en los comicios.

Se busca "terminar de tajo con la carrera al despeñadero que todos los políticos llevamos años recorriendo, de la búsqueda incesante de dinero a como dé lugar, incluso vendiendo el alma al diablo, con tal de conseguir el dinero que se nos pide para poder aparecer en la televisión y la radio".

La reforma, detalló el perredista, afecta intereses mayúsculos en el país. "Estamos tocando por la vía de la modificación constitucional a intereses fácticos mediáticos, intereses que asumen que porque son concesionarios o permisionarios de un bien público, pueden imponerse al Estado y a sus órganos y pueden poner de rodillas a partidos y candidatos, a legisladores, a todos, porque controlan la radio y la televisión".

Al igual que Creel, también Navarrete asumió su responsabilidad en la relación entre partidos y medios, "porque todos fuimos a tocar las puertas traseras de las empresas para entrar a la competencia electoral" y es algo que hay que corregir de fondo.

En alusión a los comicios de julio de 2006 y el fraude contra Andrés Manuel López Obrador, dijo que los cambios son para enfrentar a los poderes fácticos, "para que nunca más el poder del dinero oculto en los corporativos pueda donar millones y millones de pesos para descalificar candidatos en campaña.

"¡Nunca más cónclaves que aportan millones y millones de pesos para, desde oficinas inexistentes o empresas fantasmas, contratar espots de radio y televisión para impedir que alguien pueda ser electo presidente de la República!", señaló el legislador.

Reconocimientos y reproches

El perredista reconoció el voto de la bancada del PAN, porque, dijo, no es fácil, estando en el gobierno, enfrentar ese reto, y felicitó a los senadores del PRI porque ahora en la oposición decidieron transitar en la reforma y a los del PT, por "su lealtad y entereza".

La alusión a los legisladores petistas fue porque a pesar de estar también inconformes en algunos puntos de la reforma, la apoyaron. Antes, Alejandro González Yáñez, en nombre del PT, se pronunció también contra los poderes fácticos, "que no pueden estar por encima de la República".

Jesús Murillo Karam, uno de los integrantes de las comisiones dictaminadoras denunció que en ese momento -poco antes de la votación- aún enfrentaban "presiones verdaderamente serias" y se requería "dejar claro cuál es la decisión del Congreso", en un llamado a senadores del Verde Ecologista.

Sin embargo, dos de los legisladores del Verde, Jorge Legorreta y Javier Orozco Gómez, fueron impulsores de la ley Televisa y ayer defendieron también a las televisoras.

En la madrugada la reforma se aprobó también en lo particular. Emocionado, Santiago Creel, que en ese momento presidía la mesa directiva, anunció que la reforma electoral pasa a la Cámara de Diputados. Hubo vivas, aplausos y abrazos entre legisladores de todas las fuerzas políticas.