El presidente Barack Obama, convencido de que la reforma del sistema de salud saldrá del Congreso, instó el viernes a los legisladores a incorporar medidas más estrictas de reducción de gastos en los diferentes proyectos que lentamente avanzan en el Senado y la Cámara de Representantes.
``Lo que queremos hacer es obligar al Congreso a asegurarse de actuar'' de acuerdo con las recomendaciones que ha recibido de contener los gastos de los programas públicos Medicare y Medicaid, en lugar de dejar los informes abandonados en un estante, dijo el presidente en la Casa Blanca.

``Ahora no es el momento para desanimarse'', dijo Obama, tras una semana agitada para la reforma que ha puesto primera en su lista de políticas internas.

Unas horas antes, dos comisiones de la Cámara baja aprobaron las partes que les corresponden de la amplia reforma de salud sin reparar en las objeciones de los republicanos.

Aún restaba el voto en una comisión más, pero los demócratas más conservadores exigían medidas adicionales que controlen los costos cada vez mayores.

Dada la complejidad de la situación, y los nuevos pedidos de más tiempo en el Senado, la titular de la Cámara baja Nancy Pelosi dejó abierta la posibilidad de demorar la votación más allá de inicios de agosto, la fecha que ella y Obama habían fijado.

A pesar de los problemas, Pelosi dijo que la reforma será aprobada, dará cobertura a millones de personas hoy sin seguro y frenará la subida de costos. ``Realmente es histórica.

Es una transformación. Es trascendente'', dijo en conferencia de prensa. Obama trató de mostrar aún más confianza. ``Vamos a lograrlo. Vamos a reformar el sistema de salud.

Sucederá este año. Estoy absolutamente convencido de ello'', dijo. Sin la reforma, advirtió, ``nadie tendrá su seguro de salud garantizado, porque vamos a seguir viendo cómo las comisiones subirán a tasas astronómicas''.

El jueves, el jefe de la Oficina de Presupuestos del Congreso había dicho a los legisladores que la reforma que se evalúa no lograría mantener bajos los costos, lo que despertó críticas de los republicanos y dudas entre los demócratas.

La Casa Blanca instó a Pelosi a reforzar el proyecto para que pudiera resistir los futuros aumentos en pagos del seguro Medicare a médicos, hospitales y otros proveedores.

``Estamos muy orgullosos de los ahorros logrados (en el proyecto actual)'', dijo Pelosi. ``Por supuesto, queremos lograr más''.