Washington.- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, designó hoy a un ex general como su enviado especial para la región de Darfur en Sudán, con el objeto de aumentar la presión sobre Jartum para que ponga fin al conflicto.
El general retirado J. Scott Gration aceptó el cargo luego que la atención internacional se focalizó en Darfur, debido a la orden de expulsión del país que el presidente de Sudán, Omar al-Bashir, librara contra organizaciones humanitarias.

"La desastrosa reacción de gobierno de Sudán de expulsar a importantes organizaciones humanitarias deja un vacío que ocuparán las privaciones y la desesperación, y ellas serán responsables por la pérdida de vidas", señaló Obama en un comunicado.

Obama había anunciado que Sudán sería una "prioridad" de su administración y agregó que afrontar la crisis humanitaria es "urgente". El presidente de Estados Unidos apoyó el despliegue de tropas de paz para que trabajen en forma conjunta con el contingente de la Unión Africana, para estabilizar Darfur.

El conflicto en Darfur entre rebeldes no árabes y milicianos apoyados por el gobierno árabe en Jartum se cobró la vida de más de 300.000 personas y obligó a desplazarse a más de dos millones, según datos de Naciones Unidas.

Al-Bashir respondió a una orden de arresto librada por una corte internacional de Naciones Unidas por crímenes de guerra y lesa humanidad expulsando a más de una decena de organizaciones humanitarias extranjeras que trabajaban en Darfur.

Gration, un ex piloto de la Fuerza Aérea estadounidense, se crió en la República Democrática del Congo, mientras su familia realizaba labores como misioneros. Se desempeñó como asesor clave de Obama y lo acompañó a Darfur para visitar campos de refugiados en la vecina Chad.

"La experiencia personal y profesional del general Gration y los servicios que brindó al país tanto en su función humanitaria como en la de líder militar le dan la experiencia necesaria para ocupar el puesto en el que fue nombrado", indicó Obama.