Washington.- El gobierno de Estados Unidos tendrá que someter a concurso todas sus compras para evitar el derroche de fondos públicos, según una reforma anunciada hoy por el presidente Barack Obama.
Obama adelantó además que su gobierno será prudente en la concesión de pedidos a la economía privada cuando puedan ser afrontados por entidades públicas.

Durante los últimos ocho años (los del mandato de George W. Bush), el volumen de pedidos del gobierno a la economía privada se duplicaron a más de medio billón de dólares, añadió el mandatario.

Obama confió en que la reforma ahorre un mínimo de 40.000 millones de dólares anuales: se acabaron los tiempos en que los pedidos del gobierno eran una suerte de cheque en blanco, advirtió.