París, Francia.- La crisis de los préstamos hipotecarios de riesgo estadounidenses ("subprime"), que sacudió a los mercados financieros en el mes de agosto, debería saldarse con un menor crecimiento en los grandes países industriales, alertó el miércoles la OCDE.
"Las perspectivas de crecimiento son ahora bastante menos buenas y más inciertas" que antes de la crisis del sector "subprime", señaló el economista jefe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), Jean-Philippe Cotis, en una conferencia de prensa.

La OCDE, integrada por 30 países, bajó el miércoles sus previsiones de crecimiento 2007 para varios países del Grupo de los Siete (G7), en particular Francia, para quien pronostica ahora un crecimiento de 1,8%, contra 2,2% anteriormente.

Para Alemania, anticipa un alza del PIB de 2,6% contra 2,9% anteriormente. En el conjunto de la zona euro, la revisión a la baja fue menor, 2,6% contra la estimación de 2,7% realizada en mayo pasado.

Las previsiones para Estados Unidos también fueron reducidas. La OCDE anticipa ahora un crecimiento de 1,9% este año, contra un 2,1% anteriormente.

Por el contrario, las previsiones de crecimiento de Gran Bretaña fueron aumentadas de 2,7% a 3,1%, las de Canadá de 2,5% a 2,7%, las de Japón se mantuvieron en 2,4%.

El impacto de la crisis de los préstamos hipotecarios de riesgo en Estados Unidos ("subprime"), que hundió a los mercados financieros en el mes de agosto, no está incluido en estas previsiones y podría implicar nuevas revisiones a la baja, advirtió Cotis.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) también consideró a fines de agosto que la crisis de crédito tendría "cierto impacto" en el crecimiento mundial, que estima actualmente en 5% para 2007, pero que podría revisar a la baja.

En Estados Unidos, "el sector inmobiliario debería pesar con más fuerza y más tiempo de lo previsto" sobre la economía, y el crecimiento "caería muy por debajo de su potencial durante el segundo semestre, tras un claro rebote en el segundo trimestre", estimó Cotis.

"Hay un cambio de decoración coyuntural", explicó Véronique Riches-Flores, economista jefa del banco francés Société Générale.

Varios economistas temen un ajuste de las condiciones de crédito, que perjudicaría a los hogares y por ende al consumo, y en menor medida a la actividad de las empresas.

Los economistas coinciden en que la crisis del sector "subprime" aún no ha terminado, y los bancos centrales implementarán en las próximas semanas un cambio en sus estrategias monetarias.

"La inflación estaba en la agenda hasta comienzos del verano (boreal), pero ahora nos encontramos frente a una problemática de crecimiento", subrayó Riches-Flores.

Si bien los bancos centrales deben cuidarse de no "socorrer a los inversores que asumieron riesgos excesivos", dice Cotis, la Reserva Federal estadounidense (Fed) podría "tener razones" para bajar su tasa directriz en su reunión del 18 de septiembre a fin de impedir que el país entre en recesión.

En la zona euro, Cotis precisó que "las presiones inflacionistas subyacentes (...) parecen justificar una continuación del ajuste monetario una vez que se estabilice lasituación en los mercados financieros".

Pero dadas las turbulencias de las últimas semanas, la OCDE aconsejó al Banco Central Europeo (BCE) "esperar y ver" la evolución de los mercados financieros antes de tomar una decisión sobre una eventual alza de su tasa directriz.

El BCE, que se reúne este jueves, tenía en mente antes de la crisis un alza de 0,25% de su tasa básica de refinanciación, actualmente de 4%, pero ahora parece decidida a dejarla sin cambios.