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La ex candidata busca garantías de apoyar la solución de dos estados para dos pueblos.
Jerusalén.- El primer ministro designado y dirigente del Likud, Benjamin Netanyahu, ofreció a la líder del partido Kadima, Tzipi Livni, unirse a un gobierno conjunto, durante una reunión que los dos celebraron esta noche en la ciudad.

El primer encuentro entre los dos líderes desde que Netanyahu obtuvo el mandato de formar gobierno el pasado viernes, se celebró en un céntrico hotel de Jerusalén y duró casi tres horas.

Cerca de la medianoche medios de prensa israelíes informaron que la reunión concluyó y que allí Netanyahu expresó a Livni lo que ya había expuesto ante las cámaras de televisión: formar un gobierno entre el Likud y Kadima, partidos vencedores de los comicios, con 27 y 28 diputados de forma respectiva.

"Hay que unir nuestras fuerzas para afrontar los retos por delante", dijo Netanyahu al salir de la entrevista, y recordó que "en los últimos días está haciendo muchos esfuerzos para conseguir un gobierno de unidad nacional".

"Si se quiere realmente encontrar la base común, se podrá", aseguró el virtual primer ministro de Israel.

Netanyahu convocó a su rival política a la reunión en calidad de primer ministro designado, tras recibir el viernes del presidente de Israel, Shimón Peres, los poderes para formar gobierno, a pesar de que fue él quien quedó segundo en las elecciones.

Livni, quien quedó primera, no recibió el mandato porque con sólo 28 escaños no encontró más partidos que la recomendaran.

A Netanyahu lo recomendaron 65 diputados, todos ellos de los partidos de extrema derecha y del ala ultraortodoxa.

A pesar de ese apoyo el líder del Likud no quiere verse atrapado en un gobierno con partidos extremistas y fundamentalistas religiosos, por ello invitó esta noche a Livni, y el lunes al líder laborista, Ehud Barak, a sendas reuniones para ofrecerles formar parte de su ejecutivo nacional.

Como en los últimos días, Livni se mostró reacia esta noche a entrar en un gobierno bajo la dirección del líder nacionalista, porque, dijo, "hay diferencias de fondo".

"Hay diferencias muy serias sobre el proceso de paz", indicó Livni al salir, y explicó que Netanyahu "no le dio garantías de apoyar la solución de dos estados para dos pueblos".

Se trata de la base diplomática del proceso de paz de Annapolis con los palestinos, y para Livni, que se presentó con esas negociaciones bajo el brazo a las elecciones del 10 de febrero, cualquier gobierno con Netanyahu debe incluir esa base ideológica del Kadima.

"Desde mi punto de vista es un asunto esencial", manifestó Livni esta noche, antes de declarar que "nada ha cambiado (en su postura) por el momento y que por ello no hay razón por ahora para montar equipos negociadores" para un gobierno conjunto con el Likud.

Según varios medios, Netanyahu, quien teme verse "cautivo" de un gobierno de extrema derecha, presentó esta noche a Livni un conjunto de "tentaciones" como la vicejefatura del Ejecutivo, dos de las tres carteras más destacadas (a elegir de Defensa, Exteriores y Finanzas) y un estatus privilegiado para Kadima dentro de su gobierno.