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A diferencia de otras ocasiones, la intérprete de Gimme More salió muy vestida; omite comentarios sobre la batalla legal por la custodia de sus hijos
En un "respiro" ante su mala actuación en los premios MTV, la pérdida temporal de la custodia de sus hijos Sean Preston y Jayden James o por la falta de representantes, Britney Spears decidió abandonar sus preocupaciones y se fue de fiesta.

Con un atuendo más conservador (una blusa café, una chamarra de piel anaranjada, pantalón de mezclilla azul, botas altas café y lentes) a lo que ha vestido últimamente, la cantante acudió la noche del martes a dos clubes de Hollywood con algunos de sus amigos.

Primero, como recuenta el diario The Sun, acudió al club Winston para después reunirse en otro sitio, el Hyde, con Alli Sims, Brandon Davis y Avril Lavigne.

La cantante canadiense criticó en mayo pasado a la ex princesa del pop en una entrevista a la revista Blender, donde dijo que Spears sólo hace tonterías para acaparar la atención de los medios, "usando su aspecto y su sexualidad para vender música".

La noche de fiesta de Spears aparentemente pasó sin ningún incidente. Algunos de los reporteros trataron de obtener alguna declaración por la batalla legal que enfrenta con su ex esposo Kevin Federline por la custodia de sus dos hijos pero no respondió.