Redacción
La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que millones de vidas humanas podrían salvarse si se tomaran medidas simples para reducir el gran impacto de cinco enfermedades crónicas de la sociedad moderna.
La OMS calcula que en pocos años, 36 millones de personas estarían muriendo de manera prematura debido a enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrales, cáncer, diabetes tipo 2 y enfermedad obstructiva de los pulmones. Lo que llama la atención es que se trata de enfermedades evitables y no transmisibles, que sin embargo se han convertido en las principales causas de muerte en todo el mundo.

Young-Ae Chu, funcionaria de la OMS, dijo que las causas de estas disfunciones son el tabaco, la mala alimentación y la falta de ejercicio.

Y al contrario de lo que podría pensarse, esta "epidemia invisible" es mucho más grave en los países de ingresos medios y bajos, que han comenzado a ascender en la escala de nivel socioeconómico.

"En estos países ocurre el 80 por ciento de las muertes por enfermedades crónicas, o sea cuatro de cada cinco defunciones", afirmó Young-Ae Chu.

La funcionaria agregó que hoy en día 17 millones de personas mueren de manera prematura debido a esos trastornos. "Asociamos estas enfermedades con la gente de edad avanzada, pero no es la edad la que está matando a esas personas, sino el estilo de vida", dijo Young-Ae Chu. Impacto económico

Los expertos de la OMS calcularon el impacto económico de las enfermedades crónicas. Por ejemplo, el informe estima que en los próximos 10 años China podría perder 558 mil millones de dólares, India 236 mil millones y la Federación Rusa 303 mil millones, a causa de las enfermedades cardiovasculares, los accidentes cerebrales, la diabetes, el cáncer y la obstrucción pulmonar.

En lo que se refiere a Latinoamérica, la OMS pone como ejemplo el caso de Brasil, donde se prevé que en este 2007, el 72 por ciento de las defunciones ocurran a causa de las enfermedades citadas.

Y estima que ese país perderá más de 3 mil millones de dólares de sus ingresos nacionales por causa de defunciones prematuras.

"Es una situación muy grave -afirma Young-Ae Chu- tanto para la salud pública como para las sociedades y sus economías, por eso es vital que cada país defina un plan de medidas preventivas de salud para reducir estas pérdidas".

La vasta mayoría de las enfermedades crónicas, como la diabetes tipo 2, la obstrucción pulmonar y los problemas cardiovasculares, son causadas por factores de riesgo conocidos que pueden prevenirse.

Los tres más importantes, recalcó la OMS, son la mala alimentación, la inactividad física y el consumo de tabaco.

"Desafortunadamente, en todo el mundo estos factores de riesgo están en aumento, y principalmente en los países de ingresos bajos y medios, y de éstos, aquellos en que sus economías están en aumento", dijo Young-Ae Chu.

El síndrome más claro de lo que sucede es la epidemia de obesidad que ahora está por todas partes. Y se debe a que los hábitos nutricionales de la gente están cada vez más orientados a la comida de preparación rápida, que es alta en grasas, harinas y azúcares, a la vez que el estilo de vida se ha vuelto mucho más sedentario.

En la actualidad hay mil millones de personas con sobrepeso en todo el mundo, y según la OMS, si no se actúa con urgencia, para el año 2015 esa cifra subirá a 1 mil 500 millones. "La OMS se propone un nuevo objetivo: reducir las tasas de mortalidad de las cinco enfermedades crónicas en un 2 por ciento cada año hasta el 2015.

"Pero para lograrlo -señala la funcionaria- se necesita la colaboración de todos los sectores de la sociedad".

La última de las enfermedades en ser agregada a este grupo fue la obstrucción pulmonar, que deja sin aire a quien la padece, y que ha resultado un problema mayor de lo que se pensaba (ver Omnia del lunes 3 de septiembre titulada "¿Se quedó sin aire?"). Reporte Mundial