Vanguardia
Hay personas que se sienten crónicamente cansadas, sin importar qué tanto hayan dormido. Bajo estas condiciones llegan los pensamientos negativos, la depresión y la falta de energía para enfrentarse a la vida.
Después de la gripa, la fatiga es una de las disfunciones más mencionadas como causa de malestar general-sobre todo por las mujeres. Se trata de un desgaste crónico que va más allá de provocar un carácter desagradable o una mente fuera de control.

De hecho, los especialistas culpan a la fatiga crónica de una enorme cantidad de problemas, que van desde insomnio y desidia, hasta agresividad y accidentes de tránsito.



Se trata de una sensación de-sesperante: el cansancio se apodera de sus días, no puede concentrarse en el trabajo y la rutina diaria lo irrita a más no poder; de hecho, le falta poco para llegar al borde del colapso.



Si este es su retrato, lo que usted ve en él se llama "Síndrome de Fatiga Crónica" (SFC).




¿De qué se trata?




El cuadro típico de esta disfunción es el de una persona que se siente aletargada, como si tuviera una enfermedad infecciosa de la que nunca se recupera. Y el SFC puede desarrollarse de diferentes maneras.



La mayoría de las veces es consecuencia de la dificultad de la persona para manejar el estrés físico o psicológico. En otros casos se trata de una anormalidad del sistema inmunológico.



Cualquiera que sea la causa, la imposibilidad para concentrarse en lo que debe hacer es uno de los resultados. Igualmente lo son el dolor en los músculos y las articulaciones. Pero lo más reconocido por el paciente es la sensación de fatiga, que puede durar meses, e incluso llegar a convertirse en una condición incapacitante.



Aunque cualquiera puede padecer de este síndrome, es el doble de común en las mujeres, sobre todo entre las edades de 30 a 60 años.



Los médicos deben jugar al detective para identificar y luego tratar cada síntoma de esta elusiva disfunción.



A pesar de que no todos los pacientes con SFC recuperan su salud, aproximadamente el 80 por ciento experimenta mejorías significativas.



Lo que más ayuda a alejar el problema es la terapia de relajación y mantener un programa de ejercitamiento físico regular (a pesar de que esto último es lo que menos se le antoja al paciente).




O podría ser la tiroides




Una tiroides disfuncional podría ser la causa de su fatiga crónica. Esta pequeña glándula, situada a la altura de la garganta, juega un papel de primer orden para activar el metabolismo.



El problema es que a veces la tiroides bombea una cantidad muy pequeña de las hormonas que son necesarias para las funciones diarias del organismo.

Para el médico no es difícil saber si se trata de esta glándula, ya que si las hormonas faltantes son suministradas al paciente a través de un tratamiento, el insomnio y la fatiga suelen desaparecer.



Los pacientes diagnosticados con "tiroides disfuncional" son por lo regular mujeres más allá de los 30 años de edad. Muy a menudo empiezan con preocupación por elsueño; además sienten frío, constipación y depresión. Estos síntomas obedecen a que su metabolismo se ha vuelto más lento debido a la falta de las hormonas aportadas por esa glándula.



Pero una tiroides que suministra demasiadas hormonas, también provoca que la persona se sienta inestable y termine con un desgaste de energía.



En otras palabras, el tipo de fatiga que produce cada condición de la tiroides es diferente. Por ejemplo, con una tiroides hiperactiva usted se siente débil y desgastado/a; pero si se trata de una tiroides hipoactiva usted se siente somnoliento/a.




No es el único peligro




La fatiga no es el único peligro. Una tiroides hiperactiva eleva las probabilidades de que una mujer desarrolle osteoporosis.

Más aún, existe evidencia de que una tiroides hipoactiva constituya un riesgo para el corazón, probablemente a base de elevar los niveles de colesterol en la sangre.



De hecho, a las personas que tienen lecturas de colesterol total por encima de 240, se les aconseja que se hagan una prueba de la tiroides antes de iniciar una dieta o un tratamiento con medicamentos (a veces, reactivar la tiroides es suficiente para reducir el colesterol a niveles normales).



Cuando la tiroides es hiperactiva, ciertos medicamentos o una dosis única de yodo radioactivo puede ser suficiente para normalizar la situación.




Cheque la anemia




Digamos que por años, todas las mañanas, usted disfrutó de caminar tres kilómetros alrededor de la placita cercana a su casa. De pronto comenzó a sentir que la posibilidad de quedarse en la cama era más atractiva. Si le sucede, usted podría tener anemia, una condición que es fácil de detectar a través de una prueba de sangre.



La anemia por deficiencia de hierro es más común de lo que parece, y las mujeres son muy propensas a padecerla, debido a menstruaciones copiosas y a otras fuentes de sangrado.



Un suplemento de sulfato de hierro tres veces al día hasta que los niveles de hierro se normalicen podría ser la solución, pero deje que sea su médico quien lo decida. (De la revista Health)






LAS CAUSAS POSIBLES


> Una de cada cuatro mujeres, y uno de cada 10 varones, sufre de la llamada fatiga crónica Hay tres causasposibles para este problema: 1. La dificultad para manejar el estrés físico y psicológico.



2. Una tiroides disfuncional (tiroides hperactiva o hipoactiva), que afecta el suministro de las hormonas necesarias para activar el metabolimso o para regular las funciones diarias del organismo.



3. Anemia por falta de hierro, muy común en las mujeres y muy fácil de tratar.












BUSQUE SU MANTRA


> Los estudios han confirmado los grandes beneficios de la relajación, un estado durante el cual la presión sanguínea disminuye, el ritmo cardiaco se vuelve más lento, la respiración se hace más calmada y los músculos se relajan. Es muy efectivo para luchar contra el estrés y la ansiedad, y hay maneras muy sencillas de acceder a este estado. Veamos.



La meditación



El método original para evocar la relajación reside en la antigua práctica de escoger un mantra; es decir, una palabra, una frase corta o una plegaria que forme parte de su sistema de creencias, como por ejemplo, "el Señor es mi Pastor" o "soy la persona más importante del Universo".

Siéntese tranquilamente en una posición cómoda y cierre sus ojos. Relaje sus músculos. Avance en la relajación desde sus pies hasta sus rodillas, prosiga por sus muslos, abdomen, hombros, cuello y cabeza. Respire de manera lenta y natural, y cuando exhale, diga su palabra o frase en silencio para sí mismo/a. Lo ideal es que medite durante 10 a 15 minutos, pero aun cinco minutos de relajación profunda pueden dejarlo/a calmado/a y lúcido/a.



La respiración pausada



Empiece a inhalar lentamente, cuando exhale diga el número "cinco" en silencio. La inspiración de aire debe ser suficientemente profunda para causar que el vientre se expanda totalmente (no contraiga el estómago). Después de una pausa breve, haga otra inspiración lenta y piense "cuatro" cuando exhale. Continúe a su propio paso, contando en forma decreciente hasta "uno". Practique esto durante 10 a 15 minutos en la mañana y de nuevo en la tarde.



Hágalo cuando quiera



No tiene que hacer esto en determinados momentos del día. Cada vez que lo requiera póngase en contacto con este cuadro mental saludable.