De la revista Time
La última vez que usted tuvo relaciones sexuales, probablemente no había un pensamiento romántico en su mente, ¿verdad? Si fue el sexo de costumbre -con un compañero sexual muy familiar-, su mente pudo haber divagado hacia asuntos no eróticos, como hacer un depósito a su tarjeta de crédito o definir un plan de trabajo para el próximo fin de la semana.
Y si fue el tipo de sexo que no debiera tener -ese tipo de sexo en el que uno no alcanza a respirar, en el que se entrega totalmente, en el que no puede creer que esté ocurriendo no obstante que lo está viviendo en su totalidad., entonces la parte racional de su cerebro sencillamente se debe haberse nublado por completo.

Pero perder las facultades mentales por una materia como el sexo no parece tener mucho sentido para especies como la nuestra que dependen de su inteligencia.

Sin embargo, la tentación de perder nuestras facultades mentales por un momento de placer, es una de las cosas que hace del sexo algo tan emocionante.

Y hay que recordar que aparearse nos acerca a otras maneras más difíciles de explicar, que el acto imperativo de tener un bebé.
Por ejemplo, hay un sentido trascendente de ternura que se siente hacia una persona que activa nuestro interés. Y hay una sensación sublime de tranquilidad y de recompensa cuando ese interés es correspondido.

Ahí están las flores que uno compra, la poesía que escribe y el viaje impulsivo que uno hace al otro lado del mundo para pasar tan sólo 48 horas en la presencia de un/a amante que vive lejos.

Parece mucho, tan sólo para conseguir que un espermatozoide se encuentre con un óvulo -si de eso es de lo que se trata la pasión por la vida.
La fuerza del instinto

"El amor es algo que llega a ser más fuerte que el instinto de mantenerse vivo", dice Helen Fisher, antropóloga de la Universidad de Rudgers EU).

"En sus días buenos (y el amor tiene muchos de ellos), todo parece tener sentido de manera perfecta.

"De hecho, donde quiera que se ha estudiado la relación de pareja -en lugares tan variados como Estados Unidos, las islas del Pacífico, Rusia, México, Paquistán e India- el amor es algo fenomenal.

"En todas las culturas que he estudiado, hay gente que ama alocadamente", asegura Helen.

¿Qué es lo que nos hace cantarle al amor? ¿Por qué tantos bailes, coqueteos, guiños y escarceos en torno al enamoramiento?


Del apareo al romance

¿En verdad necesitamos el romance para cumplir con la necesidad de apareo?

Para comenzar, no podemos evitar ni lo uno ni lo otro.

Ser atraído por otra persona no significa que esa persona responderá de la misma manera, pero hay pocas cosas que nos vuelvan más locos que querer algo que no se pueda conseguir. En estos casos solamente las sonseras que somos capaces de hacer cuando
estamos enamorados, pueden convencer a la persona que deseamos y que sin embargo parece no querernos.

Pero en la necesidad de romance y apareo, podría haber también razones tácticas.

Por ejemplo, los hombres o las mujeres que son muy voluntariosos para ofrecer sus servicios de "producción de bebés" con demasiada facilidad, podrían no estar ofreciendo genes muy valiosos para la procreación.

Mientras que aquellos que son más cuidadosos y exigentes podrían tener más probabilidades de contar con genes de mejor calidad.

De hecho, la necesitad de un ritual elaborado de citas previas-propias del enamoramiento actual- es una excelente manera de entresacar lo mejor de lo que hay disponible en el entorno.

Es entonces cuando el proceso amoroso reditúa, cuando finalmente la persona siente que ha encontrado al individuo correcto -ese amor verdadero que provoca estremecimientos y que los estudios de resonancia magnética son capaces de detectar y explicar.


Los estudios de resonancia

Los primeros estudios de cerebros enamorados fueron llevados a cabo en el 2000 y revelaron que la sensación del romance es procesada en tres áreas neurales. La primera de ellas (el tegmental ventral)controla la producción de dopamina, que es la hormona del placer.

La segunda zona, situada por encima de la primera, libera dos nuevos químicos: la serotonina y la oxitocina, que inducen a la necesidad de acercamiento.

El otro lugar importante para las señales del amor es el núcleo caudate, un par de estructuras similares a un camarón, situandas en ambos lados del cerebro.

Aquí es donde se guardan las reacciones del enamoramiento (usted jamás vuelve a olvidar el placer que le producen).
Por eso no es de sorprender que la pasión se convierta en un sentimiento tan perdurable. (De la revista Time).


QUE SE NECESITA

¿Qué se necesita para que sobreviva el amor? Aquí está la historia completa:

* En la medida en que los primeros humanos dependieron más de su poder cerebral para sobrevivir, la permanencia de la relación entre compañeros sexuales se convirtió en algo más duradero.

* Eso no quiere decir que las parejas no puedan subsistir sin amor, pero esas parejas son excepcionales, ya que casi todas las
relaciones tienden a asentarse y enfriarse. Esa es la verdad difícil.

* La pasión, el romance y la amistad, son tres sentimientos muy diferentes, que tienden a enfriarse en ese orden -primero se va la pasión y luego el amor. mientras que la amistad casi nunca se enfría.

* Puesto que la pasión y el romance tienden a enfriarse, las parejas necesitan de otros sentimientos para mantenerse juntas, más allá de los años necesarios para el cuidado que requieren los niños.

* Las parejas necesitan una forma de acercamiento que los vincule el uno al otro, más allá de la pasión y del romance. Pero ¿cuál es esa forma de cercanía? ¿El respeto, la condescendencia, la amabilidad, la necesidad de ternura, de protección, de permanencia?