El grupo británico One Direction se presenta durante la ceremonia de entrega de premios Bambi de 2012 en Dusseldorf, Alemania. Foto EFE/Henning Kaiser
La "boy band" de moda One Direction cautiva a adolescentes en todo el mundo.
Madrid, España.- One Direction se ha convertido en un auténtico fenómeno de masas. Solo hay que echar un vistazo a la prensa y a las redes sociales para darse cuenta de que la salida a escena de estos cinco chicos británicos levanta expectación allá por donde van y moviliza a los adolescentes de medio mundo.

Pero no solo los más jóvenes se ven arrastrados por este torbellino musical. Donde hay menores está ello de padres, férreos defensores de sus pequeños dispuestos a cualquier cosa para que vean cumplidos sus sueños.

Si para ello han de esperar durante meses a cielo descubierto para entrar en un concierto o acompañar a una cuadrilla de incondicionales "directioners", como se conoce a los seguidores del grupo, para evitar que el exceso de emoción les juegue una mala pasada, no dudan. Son los primeros en estar al pie del cañón.

ANCLA EN UN MAR DE HISTERIA

Pacientes, abnegadas, sufridas. Las madres acompañan a sus hijas para tranquilizarlas, abrazarlas e impedir que un exceso de emoción les perjudique. One Direction tiene seguidores de ambos sexos, pero nadie puede negar que es en ellas en las que despiertan un estado de "histeria colectiva" difícil de controlar.

Los padres son los encargados de aportar esa dosis de relajación que consigue que sus retoños disfruten de sus ídolos, pues es necesario que los menores vayan siempre acompañados por adultos a los conciertos. Y aunque los hay que solo acuden "por ellas", cada vez son más las mamás que se suman a la fiebre que despierta el grupo y disfrutan de su música.

Los acompañan en su larga espera, hasta dos meses han sido capaces de aguantar algunas para verlos actuar, e incluso se pintan la cara y lucen camisetas del conjunto. Las más ingeniosas avisan con mensajes como "Don't touch my daughter, unless you are One Direction (No toques a mi hija, a no ser que seas One Direction)". No olvidan cuál es su cometido principal: ser escuderas de sus enamoradizas pequeñas.

Corean sus canciones, saltan junto a las más jóvenes y se dejan llevar por la música de estos cinco jóvenes "muy normales", dicen, que se mueven como pez en el agua en el escenario, aportan un sonido "fresco" al panorama musical y fomentan la participación del público en sus actuaciones.

Aseguran que hay gente que no entiende su comportamiento, por qué dejan que los adolescentes pasen tanto tiempo esperando a la intemperie y por qué deciden esperar con ellos. Pero están dispuestos a hacer lo que sea para que los jóvenes disfruten y se lo pasen bien. Al fin y al cabo, la adolescencia es la edad para ello y todo el mundo "debería" vivir una experiencia similar.

"Te dicen lo que necesitas oír cuando lo necesitas", dice Silvia. "Me hacen feliz y sonrío cuando escucho su música", asegura Carla. Y si para hacer que sus pequeñas sientan esa dicha han de estar junto a ellas, sus padres las acompañarán donde haga falta.

DEL "TALENT SHOW" AL ESTRELLATO

Estos jóvenes derrochadores de talento son producto de una de las mayores fábricas de artistas del Reino Unido, el programa "X Factor", del que salieron profesionales de voz inigualable de la talla de Leona Lewis, Paul Potts o Susan Boyle.

Cuando el quinteto formado por Liam Payne, Louis Tomlinson, Niall Horan, Harry Styles y Zayn Malik emprendió su periplo musical en 2010 ninguno contaba con la mayoría de edad. Y hoy, ya en la veintena, siguen encandilando a las adolescentes con su imagen de niños buenos y sus canciones pegadizas.

Las cifras hablan por sí solas. Con solo tres álbumes en su discografía, Up all night, Take Me Home y Midnight Memories, ha sido el primer grupo británico que alcanza el número uno con su disco debut en la historia de la lista Billboard 200, ha vendido más de 32 millones de copias de sus dos primeros trabajos, y son capaces de reunir a miríadas de personas en sus conciertos y agotar las entradas meses antes de su celebración.

Aunque antes de participar en el concurso de talentos no se conocían, la complicidad que han alcanzado sobre los escenarios ha dado como resultado un producto comercial a nivel internacional que moviliza a millones de adolescentes. Las redes sociales no han hecho si no intensificar este fenómeno fan que cada año cuenta con más adeptos.

LA FIEBRE DEL FENÓMENO FAN

Ya en los años sesenta The Beatles congregaban a legiones de jovencitas locas por su música y por sus huesos en sus actuaciones. El cuarteto de Liverpool, además de seguidores incondicionales, consiguió colarse en los primeros puestos de las listas musicales y fueron junto a The Rolling Stone uno de los principales precursores del movimiento musical de la "invasión británica".

La década de los noventa elevó el fenómeno a su máximo exponente y marcó tendencia con la formación de grupos de jovencitos guapos y con talento capaces de hacer sucumbir a las féminas adolescentes ante sus canciones.

New Kids On The Block, Take That o N' Sync son algunos de los nombres imperecederos del género. Pero si existe un grupo que marcó un antes y un después en el concepto de las "boy band" fue el quinteto estadounidense Back Street Boys.

Aunque en la actualidad One Direction comparte cartel musical con grupos como The Wanted o Auryn, ninguno ha conseguido alcanzar los números que baraja el fenómeno juvenil inglés: más de 19 millones de seguidores en Twitter y tienen incluso su propio perfume, "Our Moment", pensado para sus seguidoras femeninas.

Los medios de todo el mundo se preguntan: ¿es One Direction la nueva invasión británica?

DESTACADOS:

-- Los padres acompañan a sus hijos para evitar que un exceso de emoción los perjudique.

-- Cada vez son más las madres que se suman a la "One Direction manía" y disfrutan junto a los jóvenes en sus conciertos.

-- One Direction ha sido el primer grupo británico en la historia de la lista Billboard 200 que alcanza el número uno con su disco debut, "Up all night".

Por María Roldán/EFE-Reportaje