Nairobi.- La crisis mundial de los alimentos podría agravarse de forma dramática en los próximos años como consecuencia del cambio climático, advirtió hoy un nforme del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), presentado hoy en la capital keniana Nairobi.
Hasta el año 2050 podría perderse hasta el 25 por ciento de los alimentos producidos en todo el mundo, advierten los autores del estudio presentado en la conferencia que reúne en Nairobi a expertos y responsables de las políticas medioambientales de más de cien países.

Según el informe, ya se dibuja un estancamiento de las cosechas de cereal y la pesca tamibén está cayendo.

La crisis mundial de los alimentos del año pasado podría ser sólo el comienzo: según los pronósticos del estudio de PNUMA, el fin de la caída de los precios de los alimentos ha llegado y podría desencadenarse un incremento de entre el 30 y el 50 por ciento en unas pocas décadas.

Las repercusiones serían sobre todo negativas para los más pobres en los países en desarrollo, que ya gastan hasta el 90 por ciento de sus ingresos en alimentos.

El cambio climático amenaza con agudizar aún más esa tendencia. Así, el derretimiento de los glaciares del Himalaya podría influir en el flujo de sistemas riego de casi la mitad de los productores de cereal y arroz de toda Asia. Así mismo, la falta de agua podría hacer caer hasta en un doce por ciento las cosechas, advirtieron los expertos.

El director ejecutivo de la PNUMA, Achim Steiner, manifestó la necesidad de una revolución "verde" en una economía "verde". "No sólo tenemos que enfrentarnos a la forma en que el mundo produce alimentos, sino a la forma que los distribuye, vende y consume, pues necesitamos una revolución que aumente los campos que trabajar en lugar de atentar contra la naturaleza".

Según Steiner, el informe destaca cuánta comida se desgasta o se tira como resultado de la ineficiencia en la cadena alimenticia gestionada por el hombre. Sólo en Estados Unidos ese derroche se cifra en un 50 por ciento, llega a un tercio en Reino Unido y casi la mitad de los basureros australianos están llenos de comida deshechada.

"Hay pruebas de que el mundo podría alimentar a la población entera y a su crecimiento estimado si fuera más eficiente y garantizara la supervivencia de animales salvajes, pájaros y peces del planeta", añadió Steiner.