El Universal
Informa Amnistía Internacional que tanto Israel como Hamás han utilizado armas suministradas desde el extranjero para llevar a cabo ataques contra civiles
Ciudad de México.- Tanto Israel como Hamás han utilizado armas suministradas desde el extranjero para llevar a cabo ataques contra civiles, informó Amnistía Internacional (AI) al dar a conocer nuevas pruebas sobre las municiones empleadas en Gaza y el sur de Israel durante el conflicto que duró tres semanas. La organización ha pedido a la ONU que imponga un embargo total de armas.

"Las fuerzas israelíes emplearon fósforo blanco y otras armas suministradas por Estados Unidos para cometer crímenes de guerra y otras violaciones graves del derecho internacional humanitario", dice.

Cientos de niños y niñas, entre otros civiles, perdieron la vida como consecuencia de los ataques, que también causaron la destrucción masiva de viviendas e infraestructuras -afirmó Donatella Rovera, quien presidía la delegación de AI que viajó al sur de Israel y Gaza en visita de investigación-.

En un comunicado, el organismo de paz advierte que al mismo tiempo, Hamás y otros grupos armados palestinos dispararon cientos de cohetes introducidos de contrabando o fabricados en zonas civiles de Israel con piezas procedentes del extranjero. Aunque su capacidad letal es muy inferior a la del armamento empleado por Israel, el uso de estos cohetes ha causado la muerte de varios civiles y también constituye un crimen de guerra."

Agrega que ya antes del conflicto de tres semanas, quienes armaron a los dos bandos tenían perfecto conocimiento del uso indebido del armamento que ambos hacían sistemáticamente. Por tanto, deben asumir su parte de responsabilidad en los abusos perpetrados con las armas que han suministrado y poner fin de inmediato a esas transferencias.

"Como principal proveedor de armas a Israel, Estados Unidos tiene la obligación especial de poner fin a todo suministro que contribuya a la comisión de violaciones graves de derechos humanos y de las leyes de la guerra. El gobierno de Obama debe suspender de inmediato la ayuda militar estadounidense a Israel" afirmó Malcolm Smart, director del Programa Regional de AI para Oriente Medio y el Norte de Africa.

En el documento se asegura que Estados Unidos es el principal proveedor de armas convencionales a Israel desde hace muchos años. En aplicación de un acuerdo de 10 años que expira en 2017, Estados Unidos suministrará ayuda militar a Israel por valor de 30 mil millones de dólares estadounidenses, lo que representa un incremento del 25 por ciento con respecto al periodo anterior al gobierno de Bush.

"La ofensiva militar de Israel en Gaza se llevó a cabo en gran medida con armas, municiones y equipos militares suministrados por Estados Unidos y sufragados con el dinero de los contribuyentes estadounidenses" afirmó Malcolm Smart.

Al término de los enfrentamientos armados, prosigue el comunicado, la delegación de AI encontró en Gaza múltiples fragmentos y piezas de municiones empleadas por el ejército israelí -muchas de ellas de fabricación estadounidense- esparcidos porpatios de colegio, hospitales y viviendas de civiles. Entre los restos había carcasas de piezas de artillería y tanques, alerones de mortero y restos de misiles Hellfire, otros misiles aerotransportados y grandes bombas liberadas por F-16, así como fragmentos de fósforo blanco, sumamente incendiario, todavía en llamas.

Además, describe que la delegación encontró también restos de un nuevo tipo de misil que al parecer se lanza desde aviones teledirigidos, que libera gran cantidad de pequeños cubos metálicos de bordes afilados con una superficie de entre 2 y 4 milímetros cuadrados. Esta metralla fabricada con fines mortíferos es capaz de atravesar puertas metálicas de gran espesor y de incrustarse profundamente en un muro de hormigón, y está claramente diseñada para hacer el máximo daño posible.

En el sur de Israel, AI asegura que pudo ver los restos de cohetes Qassam, Grad y otra munición de efectos indiscriminados disparada por Hamás y otros grupos armados palestinos contra zonas civiles. Estas armas, más bien rudimentarias, se introducen clandestinamente de contrabando en Gaza o se construyen allí mismo a partir de componentes traídos en secreto del extranjero. No es posible dispararlos con precisión, y, aunque no son comparables al armamento desplegado por Israel, han causado la muerte o lesiones a varios civiles además de daños en propiedades civiles.

"Pedimos al Consejo de Seguridad de la ONU que imponga de inmediato un embargo total de armamento a Israel, Hamás y otros grupos armados palestinos hasta que se encuentren mecanismos eficaces para garantizar que las municiones y demás material militar no se utilizan para cometer violaciones graves del derecho internacional -afirmó Malcolm Smart-.

Además, todos los Estados deben suspender la transferencia de munición, equipo y ayuda militar a Israel, Hamás y otros grupos armados palestinos mientras exista un peligro considerable de que se cometan violaciones de derechos humanos con ellos. De haber un retorno a la normalidad como si nada hubiera ocurrido, las consecuencias para la población civil de Gaza e Israel serán previsiblemente demoledoras", concluye AI en la misiva.