Essen (Alemania).- La automotriz alemana Opel negocia desde hace semanas su desprendimiento de la ruinosa estadounidense General Motors, señala en su edición de hoy el diario alemán "Westdeutsche Allgemeine Zeitung" en base a círculos del gobierno del estado de Renania del Norte-Westfalia.
"La clave está en manos de General Motors", afirmó el presidente del comité de empresas de la planta de Opel en la ciudad de Bochum, Rainer Einenkel.

Mañana martes, General Motors y Chrysler deberán presentar al gobierno de Estados Unidos un plan de saneamiento para justificar las millonarias ayudas prometidas por el gobierno para preservarlas de la quiebra.

Según el diario alemán, los gobiernos de cuatro estados federados en los que están asentadas las plantas de Opel estudian distintas opciones para salvar a la marca alemana, en especial la de adquirir parte de la empresa siguiendo el modelo de Volkswagen, en el que participa con 20 por ciento el estado de Baja Sajonia.

El primer ministro de Renania del Norte-Westfalia, Jürgen Rüttgers, viajará a mediados de semana a Detroit para entrevistarse con el presidente de GM, Rick Wagoner, sobre el futuro de las plantas en Alemania.

También el gobierno federal analiza la posibilidad de otorgar avales crediticios, pero no antes de conocer los planes de GM, según declaró en una entrevista el domingo la canciller germana, Angela Merkel.

La mandataria anunció que su gobierno entablará contacto con GM y con el gobierno de Washington para velar por que sean considerados los intereses de las subsidiarias europeas.

Pese al desplome de las ventas en el mercado automotor, Opel destaca estos días con buenas noticias. La prima de desguace de autos usados que otorga el gobierno alemán para la compra de un coche nuevo ha deparado un fuerte aumento de la demanda.

En enero, la demanda del Agila se duplicó y los pedidos del pequeño Corsa subieron un 70 por ciento, lo que ha llevado a la empresa a suspender los recortes de jornada laboral previstos inicialmente.

Opel fabrica automóviles en cuatro plantas alemanas. En la central, ubicada en Rüsselsheim, en el estado de Hesse, emplea a 16.000 trabajadores, mientras que en Bochum, en Renania del Norte- Westfalia, cuenta con 5.300 empleados.

Unos 1.800 trabajan en la fábrica de Eisenach, en Turingia, y cerca de 2.300 lo hacen en Kaiserslautern, en Renania-Palatinado.