Te quedan artículos gratis este mes, para seguir leyendo...
Regístrate | Login

<P>Todos los nombres en el caso Maciel</P> <P><FONT style="BACKGROUND-COLOR: #f3f3f3">Por </FONT>Héctor Javier Peña</P>

Opinión
/ 2 octubre 2015

    "Confesiones de un cura de raza blanca" podría ser el título para la vida de Marcial Maciel; esto en referencia a "Lolita o confesiones de un viudo de raza blanca" de Vladimir Nabokov, porque el protagonista y Maciel, al parecer, compartían el mismo gusto: los niños.

    Este sacerdote y, acorde a varios testimonios, depredador sexual de menores, transcurrió su vida en la impunidad y protección. Amigo personal de Juan Pablo II, fue acusado en 1997 de haber abusado sexualmente de, al menos, ocho ex legionarios. Tras este hecho, comenzó el escándalo. Fue señalado y denunciado hasta su muerte. No obstante, no recibió castigo. Y aunque siempre se negaron dichas acusaciones, la Iglesia lo sancionó con la máxima suspensión canónica a divinis, que según los entendidos, consiste en no poder realizar sus funciones de sacerdotes en público, lo cual representa una sentencia tácita por sus crímenes.

    Con su muerte, heredó una de las más poderosas congregaciones en el mundo católico. Sin embargo, este enorme capital financiero, político y religioso, ha sido dilapidado por su nombre el cual se refleja la ignominia y desprecio por la pederastia clerical. En los últimos meses, y a dos años de su muerto, aun provoca escándalo, con el descubrimiento de varios hijos. Algunos de los cuales Vivian en el anonimato y con una pensión pagada por la congregación.

    La opinión publica condena los hechos, la Iglesia los descalifica. En otros países la justicia ha sido mas severa, en Estados Unidos la congregación de Los Angeles tuvo que indemnizar a mas de 500 victimas con 660 millones de dólares.

    ¿Cuál es la diferencia en México? Por qué las acusaciones nunca prosperaron en contra de Maciel. En el país existen distintos casos denunciados, de los cuales no hay respuesta. Uno de ellos, el famoso Nicolás Aguilar Rivera. Protagonista del libro "Manto Púrpura" de Sanjuana Martínez, debió escapar de Estados Unidos con denuncias por violación. Desde entonces, su paradero se ignora y se presume es protegido por la Iglesia Católica Mexicana.
       
    Es increíble que en México, un país con infinidad de casos documentos de abusos sexuales cometidos por sacerdotes, se satanice solo a uno.

    Es inútil la parafernalia para desprestigiar su nombre. De la asquerosa historia de  Maciel Degollado  solo existen datos ambiguos: el vaticano y los legionarios ocultaron sus crímenes. Sin embargo, el resto de los implicados se escapan en el humo del escándalo. ¿Quiénes son sus complices y por que el empeño de enfocar la opinión publica en un muerto?

    COMPARTE ESTA NOTICIA
    TEMAS

    Newsletter

    Suscríbete y recibe las noticias del día antes que nadie